"Los presupuestos presentados hace unos días por el Ministerio del Interior para la Guardia Civil y el Cuerpo Nacional de Policía son totalmente injustos, y castigan y marginan a la Guardia Civil en beneficio del cuerpo hermano, hermano rico". Así comienza el comunicado difundido por la Asociación Pro Guardia Civil (Aprogc) para expresar su descontento con unos presupuestos que consideran beneficiosos para el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) en detrimento de la Benemérita.
"No podemos admitir -continúa el comunicado- que los presupuestos presentados sean definitivos, y vamos a intentar corregirlos porque ello es de justicia". Y es que, según la Aprogc, a pesar de que sus componentes comprenden la necesidad de que en estos momentos haya "mesura y contención" en cuestión presupuestaria, "esos recortes -aseguran- se deben administrar de manera inteligente, justa y proporcional a las circunstancias de cada organismo".
La Asociación Pro Guardia Civil, una de las más 'jóvenes' de cuantas están conformadas por miembros del Benemérito Instituto (nació a finales de 2010 y actualmente cuenta con 600 socios), critica en su comunicado que el presupuesto de la Secretaría de Estado de Seguridad haya aumentado en casi medio punto y que ese aumento "no sea compartido de manera equitativa" por Guardia Civil y Policía Nacional.
Para la Aprogc, "el primer agravio es que el presupuesto del Cuerpo Nacional de Policía aumente en 115 millones y el de la Guardia Civil disminuya en 58 millones". En su opinión, esta diferencia "repercutirá muy negativamente en los intereses personales y profesionales de los guardias civiles". "Los guardias civiles no se merecen eso y los policías tampoco". Por ello, instan al resto de asociaciones profesionales de la Benemérita a que "se sumen" a ellos para "evitar los desequilibrios que perjudican claramente a los guardias civiles".
En primer lugar, la Aprogc se queja de que es en lo referente a la reposición de personal (ingreso de nuevos agentes) en lo que "se evidencia más gravemente" el desequilibrio a favor del Cuerpo Nacional de Policía. En el año 2011, argumentan, ingresaron el mismo número de agentes de uno y otro cuerpo (227 y 228), "lo cual ya era injusto si tenemos en cuenta que cada año dejan de trabajar, por pase a la reserva, más guardias civiles que policías". Y en 2012 ingresarán 191 guardias civiles y 270 policías, "con lo que se mantiene casi la misma cifra global pero en una distribución todavía más desproporcionada".
Además, la Asociación considera que ese recorte real de personal que van a sufrir las plantillas "no afecta igual al funcionamiento de ambos Cuerpos" porque un recorte de agentes en una comisaría de Policía "implica que funcione, aunque a menor ritmo", pero en un Puesto de la Guardia Civil "puede llegar a hacerlo inoperativo, como en realidad ya está ocurriendo". En el comunicado, la Aprogc explica que el despliegue territorial y la articulación de las unidades de la Benemérita es muy distinto a los del Cuerpo Nacional de Policía. Por ello, "los recortes que se impongan a ambos Cuerpos no pueden ser proporcionales a sus plantillas, sino que tienen que reconocer la especificidad y despliegue de ambos".
Finalmente, lo que la Asociación Pro Guardia Civil considera más "humillante" para los guardias civiles es el "diferente tratamiento" que se les dispensa en el tema salarial con respecto a los policías. "¿Cómo es posible -se cuestiona en el comunicado- que el Cuerpo Nacional de Policía reciba más dinero (2.800 millones de euros) en concepto salarias que la Guardia Civil (2380 millones de euros), cuando son unos cuantos miles menos?". Es por este motivo por el que la Aprogc critica a los actuales gobernantes y a todos los anteriores, "porque prometieron alguna vez que se equipararían y evitarían las diferencias salariales entre guardias civiles y policías", y eso no se ha cumplido.
Por todos estos motivos, la Aprogc ha solicitado que el Ministerio del Interior y la Secretaría de Estado de Seguridad vuelvan a analizar el conjunto de los presupuestos, y redistribuyan los mismos "siguiendo criterios de equidad y justicia". Y también que los diputados, "vía enmienda total o enmiendas parciales, corrijan los desequilibrios que se les presentaron para estudio y aprobación".