Hemeroteca | Newsletter | Normativa | Enlaces | Agenda              Acceda a la web del grupo Atenea
            Busca en Atenea Digital todo aquello que contenga alguna de las palabras escritas. Si introduce comillas al principio y al final buscará todo aquello que contenga la frase exacta introducida. Buscador Avanzado
   miércoles, 22 de mayo de 2013
         PORTADA     | OPINIÓN | NACIONAL | INTERNACIONAL | IBEROAMÉRICA | INDUSTRIA / OBSERVATORIO | ENTREVISTAS | PATRIMONIO

Gibraltar: cae Caruana, entra Picardo

Ángel Liberal

   jueves, 15 de diciembre de 2011

Las elecciones del 8 de diciembre en la colonia dieron la victoria a Fabian Picardo (1972), de la coalición socialista-liberal, frente al social-demócrata Peter Caruana (1956).

Caruana gobierna desde 1996 como consecuencia de las medidas adoptadas por España en la verja para protegerse del contrabando de tabaco. Su antecesor, Joe Bossano, mantuvo una política permisiva con los alijos de los centenares de lanchas planeadoras de Gibraltar. Las autoridades españolas, protegiendo tanto nuestros derechos como los de la UE, establecieron los "dobles filtros" en la verja y con ellos llevaron a la economía local al estancamiento.

Picardo se hizo cargo de la coalición socialista-liberal hace sólo seis meses pero Bossano sigue tutelando al partido socialista y, de hecho, es el nuevo ministro de trabajo; otra cosa será el tiempo que tarde Picardo en agradecerle los servicios prestados. Aunque la gestión económica de Caruana fue muy elogiada, su carácter irascible y su soberbia le han enajenado las simpatías de un porcentaje significativo de la población.

La gestión de Bossano se caracterizó por un rechazo visceral a lo que significase España. La gestión de Caruana se asocia con sus cambios de criterio respecto a España (afectados por la opinión de Bossano) y, por los acuerdos de Córdoba que han supuesto un ascenso significativo en las relaciones entre las autoridades locales y las españolas. Seguramente llevado por su carácter y las facilidades con que se fue encontrando, un "endiosado" Caruana pretendió ir más allá de lo previsto en los acuerdos provocando su bloqueo desde 2010.

En el manifiesto electoral de Fabian Picardo se incluye su opinión respecto a los acuerdos de Córdoba y cualquier negociación con España. Su lenguaje es el de quien asume como algo propio lo que es sólo un deseo. Insiste en que la soberanía no es una cuestión del Reino Unido ni de España sino de ellos mismos. Años atrás, los socialistas se opusieron a los acuerdos de Córdoba pero, al apreciar sus beneficios, fueron cambiando de opinión y ahora quieren participar en el Foro Trilateral entendiéndolo como un proceso de diálogo, no de negociación; vamos, como si se tratase de una charla entre vecinos tomando un café.

En cuanto a los españoles, el Partido Popular, sin rechazar el diálogo, lleva años expresando su desacuerdo con el formato del Foro. Miguel Arias Cañete, en una entrevista en Atenea (nº 32) dice que "la creación del foro tripartito fue un error monumental del Gobierno socialista, que ha hecho retroceder las reivindicaciones de España muchísimos años".

Conviene poner un poco de perspectiva histórica. Desde que en 1982 el Gobierno español abrió la verja, el contencioso se convirtió en una crisis permanente de baja intensidad entre España y el Reino Unido, con unos picos de tensión que se corresponden con iniciativas británicas como el apresamiento del pesquero Piraña (1999), la estancia del Tireless (2000-2001), el desembarco de marines en La Línea (2002), los actos conmemorativos del tercer centenario de la ocupación (2004) o la modificación del decreto conocido como constitución de Gibraltar (2006). Como iniciativas locales tenemos las lanchas contrabandistas (1995), el allanamiento de un domicilio en España por la policía de Gibraltar (2010), las intrigas sobre las aguas que rodean Peñón e istmo y, los continuos incidentes con las lanchas de la Guardia Civil.

En este escenario, los británicos no dejan de pedir a España mayor comprensión y la mejor voluntad respecto a la población de Gibraltar, algo que han conseguido como demuestra el crecimiento de la economía local que, aun siendo virtual y teniendo los pies de barro, opera como un paraíso fiscal y se beneficia de la asimetría entre uno y otro lado de la verja; con la base militar costándoles prácticamente nada.

De 1980 es la extinta Declaración de Lisboa la que abrió la posibilidad de una solución negociada. En 1984 nació la declaración de Bruselas con el mismo fin; sigue en vigor, pero desde 2002 no da más señales de vida que una declaración anual en las Naciones Unidas. En 1987, España y el Reino Unido acordaron la declaración de Londres sobre el aeropuerto; fue Bossano quien la dinamitó. En 2006 se formalizaron los acuerdos de Córdoba, bloqueados desde 2010. Estamos ante una serie de fuegos artificiales con los que se deslumbra e hipnotiza a los españoles con expectativas de solución del conflicto aunque las ilusiones se apagan poco después.

Ya no existe entusiasmo español alguno con el Foro Trilateral; las nuevas autoridades de Gibraltar tratarán de no perder sus privilegios y los británicos presionarán a los españoles para que vuelvan al redil y se dejen seducir. Quizá dentro de unos años, otro "proceso" intente limar las asperezas que han surgido en todos los anteriores.

No nos dejemos engañar, el problema no es la población ni el gobierno de Gibraltar. El que manda allí es el gobierno británico y más le valdría negociar con los españoles -no en una charla de café- un arreglo satisfactorio, antes de que al norte de la verja se impongan la seriedad y el sentido común y se vean afectados la economía local y el uso de la base; bien sabemos que la inacción supone perder posiciones. La UE ha dado la razón a España con los controles en la verja; además, no parece muy feliz con los paraísos fiscales, en su mayor parte bajo control británico.

Algunas cuestiones menores cambiarán con Picardo. Por ejemplo, la red de influencias tejida por Caruana en la Comarca se verá afectada por desaparecer la fuente de los recursos con que se alimentaba; ahora será otra y a Picardo le llevará su tiempo engrasar todos los mecanismos. Caruana tendrá un merecido descanso para disfrutar de una urbanización como Sotogrande, igual que muchos vecinos de Gibraltar que trabajan en el Peñón, claman contra España desde allí y, cuando se cansan, se van tranquilamente a su residencia en Sotogrande, Getares, La Línea o cualquier otro lugar de la bahía, con o sin permiso de residencia.

*Ángel Liberal es Capitán de navío.
Autor del libro "Gibraltar: base militar; el interés angloamericano por el Peñón".

Otros artículos del autor

Nueva expansión del aeródromo militar de Gibraltar

Previsiones británicas respecto a Gibraltar

Untitled Document
Comentarios
Añadir comentario Total comentarios 2
ma
15/03/2012 3:10:07
El problema de Gibraltar es la base militar.España se mantuvo graciosamente al margen en dos guerras que tuvo al mundo con un pie en el abismo, y dejar caer el control del estrecho son palabras mayores.Pero de todas formas, una fuerza submarina suficiente (8 S80 ó S90, con más autonomía) dotados con capacidad de ataque a tierra, así como un aumento del EdA sobre los doscientos cazas, ya sea con un puño de hierro en torno a 120 Efas y otros 100 Gripen construidos bajo patente, y una influencia en EEUU creciente, vía mayor implicación en la defensa occidental, "ayudarán" a Inglaterra a optar por la opción de Hong Kong:devolvérselo a sus legítimos dueños u optar por enfrentar a soluciones no deseadas.El desarrollo del Campo de Gibraltar tampoco estaría mal. 127   152
G. Fatás (Zaragoza)
20/12/2011 17:23:19
Hay dos ideas en el artículo de Ángel Liberal que valen por todo un ensayo:
1. Caruana gobernó desde 1996 como consecuencia de las medidas adoptadas por España para protegerse del contrabando de tabaco.
2. La economía local opera como un paraíso fiscal y se beneficia de la asimetría entre uno y otro lado de la verja.
Qué tropa.
¿Tomarán nota los nuevos gobernantes españoles?



316   340
Introduce tu comentario
  Para una correcta recepción de sus comentarios, le rogamos que redacte los textos sin utilizar puntos y comas [;] ni apóstrofes [']. La longitud máxima de su comentario no deberá exceder los 4.000 caracteres. Para cualquier duda o aclaración: webmaster@grupoateneasd.es

Nombre
Email*

Comentario*

e5w4s2
Código* Introduzca el código que se lee en el cuadro superior
 
 Atenea se reserva el derecho de no reproducir los comentarios que se consideren ofensivos, contengan insultos personales o no estén relacionados con el contenido del artículo.
   REVISTA ATENEA
   LO MÁS LEIDO
   VÍDEOS
   AGENDA
   DESTACAMOS

Análisis

Documentos Atenea

Documentos Atenea

Normativa General

Organización

Personal

Internacional
Hemeroteca | Multimedia | Newsletter | Enlaces | Agenda       Acceda a la web del grupo Atenea
 
 
Contacto | Aviso Legal | Quiénes somos | Publicidad | José Abascal nº 18 · 28003 Madrid
Tel. 91 594 52 55 · Fax 91 448 80 95