Revista Atenea: ¿Cómo son en la actualidad las relaciones entre España y Ecuador? ¿Cómo podrían potenciarse?
Arminta Buenaño: Las relaciones entre Ecuador y España se encuentran en un excelente momento, como ha sido ya una tradición histórica. Mantenemos un fluido diálogo político, una importante interrelación cultural y tenemos un campo económico a explorar que tiene gran potencial.
Por la importante presencia de ecuatorianos residiendo en España, alrededor de medio millón, nuestra agenda está marcada centralmente por el tema migratorio. Nosotros agradecemos a la sociedad española la amable acogida que dieron a todos los ecuatorianos que, ante la profunda crisis de fines de la década de los noventa, vinieron a buscar en la Península Ibérica un mejor futuro. También sabemos, como así lo reconocen las autoridades españolas, que estos cientos de miles de ecuatorianos han contribuido con su trabajo al desarrollo de España.
Considero que para profundizar la relación hay que involucrar a más actores, como el empresarial, pymes, cooperativas; así como fortalecer las relaciones en más ámbitos, como el turismo y especialmente el cultural-artístico. Realmente creo que a España le falta conocer mucho sobre Ecuador.
Se está avanzando en la futura integración iberoamericana. ¿Cuáles serían, en su opinión, los aspectos más importantes que podría aportar UNASUR como modelo de buen funcionamiento y logros conseguidos, en el objetivo de construir un espacio de integración y unión?
América Latina y el Caribe se encuentran en un momento histórico único, especialmente América del Sur. La llegada de gobiernos progresistas ha mejorado la situación económica y ha reforzado la integración regional. Hemos dado pasos agigantados en esa dirección, aún cuando nos falta mucho por avanzar.
UNASUR es un ejemplo de eso. Tenemos un espacio intergubernamental que apuntala la integración regional, tiene como grandes méritos ser un organismo internacional que reúne a toda América del Sur y genera actividades que han impulsado la creación de un espacio sudamericano que coordina políticas públicas en algunos ámbitos: educación, salud, economía, migración, política internacional, etc. Sus acciones políticas han sido decisivas para contribuir al mantenimiento de la democracia en Ecuador y Bolivia.
En el campo de la seguridad, la constitución del Consejo de Defensa Suramericano ha permitido disminuir tensiones y generar puentes de confianza mutuos. Así hemos asegurado a América del Sur como una zona de paz.
¿Cómo ve la posible despenalización de las drogas que propuso el presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, en la reciente Cumbre de las Américas, como una forma eficaz de luchar contra el narcotráfico tanto a nivel regional como internacional?
Ecuador no es un país de producción ni tráfico de drogas. Y ha realizado enormes esfuerzos por combatirlos. Sin embargo, también es consciente de que la lucha contra el tráfico de estupefacientes no se puede realizar sólo desde la dimensión represiva, es necesario cambiar la política, incorporar nuevos elementos y compromisos de las sociedades que las consumen. Nosotros vemos con interés y atención cómo otros actores políticos de la región modifican su discurso y generan propuestas más heterodoxas para un combate más eficaz del narcotráfico.
¿Cuál es su opinión acerca del futuro de la Comunidad Andina de Naciones, teniendo en cuenta la enorme cantidad de organizaciones internacionales existentes en el ámbito iberoamericano con sus diferentes estructuras y misiones? ¿No se estará llegando a un excesivo número de instituciones internacionales en el continente?
La CAN es uno de los organismos de integración latinoamericana más antiguos, con una fuerte identidad cultural y una buena base institucional. Sin embargo, las diversas apuestas geopolíticas de sus países miembros y los acuerdos comerciales de algunos de sus socios con terceros países han debilitado la dimensión económica de este polo.
La CAN necesita reformularse alrededor de ser un ente subregional que tienda a su incorporación hacia un espacio geográfico mayor, como puede ser UNASUR. La CAN y MERCOSUR son la base de la integración económica regional, son partes imprescindibles del proyecto de integración de América del Sur que tiene en la UNASUR su espacio político privilegiado.
Todos los empeños de integración son ejercicios que apuntan a una sola y democrática unificación de nuestro continente.
¿Qué programas existen en su país para la adquisición o renovación de material o sistemas de seguridad y defensa?
Ecuador ha renovado parte de su equipo militar por cuestiones de tiempo útil. Mantiene, como todo estado, el interés de tener un efectivo control de toda su geografía y para ello se adquiere material que permita realizar las tareas de vigilancia debidas.
La región iberoamericana es autosuficiente en recursos energéticos. Sin embargo, la riqueza está desigualmente repartida y hay casi 40 millones de personas que carecen de acceso a los servicios modernos de electricidad. ¿Sería posible establecer un Plan de Seguridad Energética Regional que fuera capaz de solucionar estos problemas?
Nuestro país tiene cobertura de servicio eléctrico por encima del 90%. Aún así, el gobierno ecuatoriano se encuentra realizando una fuerte inversión pública en infraestructuras y energía. Se están construyendo centrales hidroeléctricas que no sólo nos permitirán ser autosuficientes, incluso dentro de pocos años seremos abastecedores de energía eléctrica a países vecinos. Lo que constituirá un gran aporte para nuestra economía.
Adicionalmente, tenemos el ambicioso proyecto de construir la refinería más grande del Pacífico, que solucionará los problemas de importación de derivados de hidrocarburos en el país.
Pero nuevamente sólo la dimensión regional nos permitirá complementar esfuerzos y reforzar capacidades. Es uno de los retos de UNASUR y de sus consejos sectoriales.
Además de los proveedores tradicionales de Iberoamérica en seguridad y defensa, ¿cree que la tecnología española puede convertirse en proveedor habitual en estos tiempos?
Ecuador busca que, en este como en otros temas, a más de costos y competitividad mercantil se contemple la transferencia de ciencia y tecnología.
España ha repotenciado algunas de nuestras fragatas, lo que demuestra el potencial existente.
¿Cómo considera la orientación de la feria HOMSEC como puente entre la industria europea y los organismos iberoamericanos de seguridad y defensa?
Todo esfuerzo por reforzar los lazos entre la Unión Europea y América Latina y el Caribe, desde el respeto a la soberanía y la autodeterminación de los pueblos, son bienvenidos. Necesitamos muchos puentes entre las dos regiones.
Dentro de HOMSEC se celebrará el II Congreso Internacional Atenea, en este caso sobre colaboración entre la industria española y la iberoamericana. ¿Qué oportunidades ve en el medio plazo para alcanzar acuerdos de partenariado entre empresas de su país y españolas?
Hay un gran campo para explorar entre las relaciones comerciales de los dos países. Ecuador se ha constituido en uno de los países de América Latina y el Caribe con mayor inversión pública. Queremos muchos socios europeos que contribuyan al desarrollo del Ecuador.