Las Fuerzas Armadas iraníes han anunciado esta mañana el éxito del lanzamiento de un misil Shahab 3, con un alcance de 2.000 kilómetros, y de misiles Tierra-Aire Sajil, con un alcance similar, dentro del programa de ensayos bautizado como "Gran Profeta IV" que se inició ayer con las pruebas de misiles de corto y medio alcance.
A tres días de que comiencen en Ginebra las negociaciones por el programa nuclear iraní entre el país persa y el grupo 5+1, formado por los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU más Alemania, el Gobierno de Ahmadineyad parece dispuesto a continuar su pulso con Occidente, a pesar de que Obama redujese la presión sobre Irán con el fin del proyecto del escudo antimisiles la pasada semana.
El éxito de los dos sistemas de misiles confirma el deseo anunciado por Ahmadineyad, demostrar que Irán está preparado para repeler un hipotético ataque a su territorio. Pero también confirma que, gracias a los misiles de largo alcance, Irán puede alcanzar objetivos en Israel, las bases estadounidenses en el Golfo Pérsico (Kuwait) e incluso ciudades europeas como Atenas, lo que otorga a Irán una carta extra que jugar en las próximas negociaciones.
El portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hasan Qashqavi, ha desvinculado el programa "Gran Profeta", de carácter anual desde su inicio en 2006, de las negociaciones sobre el programa nuclear. Sin embargo, en la comunidad internacional los ejercicios se han interpretado como una nueva amenaza iraní, que se suma al descubrimiento de una central nuclear de enriquecimiento de uranio el pasado viernes, lo que motivó las amenazas occidentales de nuevas sanciones al país persa.
Los ensayos comenzaron ayer domingo en una zona desértica de la que no se ha concretado su ubicación. La Guardia Revolucionaria, cuerpo de élite responsable del programa nuclear iraní, probó una lanzadera múltiple de fabricación nacional cargada con cohetes Zalzal, con un alcance de hasta 400 kilómetros, además de misiles Tierra-Tierra de corto alcance "Fateh 110" y " Tondar-69", específico para buques de guerra, ambos capaces de alcanzar objetivos a una distancia aproximada a 150 kilómetros.
La segunda fase de las pruebas se completó esta madrugada, con la confirmación de que los misiles Shahab-2, con un alcance de 500 kilómetros, y Shahab-2, capaz de llegar a 300, han alcanzado con éxito sus objetivos.

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