Desde que nuestra selección consiguiese el domingo pasado levantar de sus sillones a la mayoría de los españoles y darnos un respiro en medio de la crisis, se han hecho muchos y variados análisis de semejante triunfo. Hasta ese momento ninguna selección se había alzado con tres victorias consecutivas en grandes campeonatos.
No las teníamos todas con nosotros y, sin embargo, si hubiésemos realizado un análisis DAFO (DEBILIDADES, AMENAZAS, FORTALEZAS, OPORTUNIDADES) de nuestra selección (vamos a imaginar que es una empresa), habríamos llegado a la final con la misma tranquilidad que llegó el equipo.
Todavía es un buen momento, antes de que termine la resaca post-victoria, para asimilar que los buenos productos, las buenas empresas, o lo que es lo mismo las empresas inteligentes, tienen muchas posibilidades de triunfar. Sobre todo si leemos que "varios analistas consideran que el triunfo de La Roja puede aportar alguna décima al crecimiento del PIB" (Expansión, 2 de julio de 2012). Esto son palabras mayores, por eso ahí va un análisis en 'clave de Inteligencia':
Las empresas necesitan un líder que sea capaz de formar equipo y motivarlo, es decir liderazgo y equipo. El seleccionador y su círculo de colaboradores han sabido elegir a la plantilla perfecta, primando ante todo los valores importantes para su empresa. No querían una o dos estrellitas sino un equipo cohesionado que brillase con luz propia, colaborando y con una meta muy clara, lejos de todo lucimiento personal. Ha sido un trabajo complicado en el que el seleccionador se ha tomado tiempo antes del campeonato, ha ido probando y ajustando, planificando, recabando información y diseñando estrategias. La idea, la dirección, estaba clara. Se trataba de una empresa donde misión, visión y valores quedaron bien definidos y todos los trabajadores estaban motivados e implicados. Han podido remar en el mismo sentido.
Dentro del equipo, cada jugador conocía a la perfección su sitio, se ha valorado a cada uno por sus cualidades y potenciado sus capacidades (en clave empresarial sus FORTALEZAS), a la vez que se ha diseñado un equipo fuerte y con una buena defensa, cubriendo las DEBILIDADES. Todo ello ha proporcionado clima necesario para aprovechar las OPORTUNIDADES y marcar los goles, que han sido muchos.
Otro factor de éxito ha sido una buena gestión del talento interno. Por fin hemos comprobado algo que, no obstante, no parece tan asumido en nuestra liga de fútbol: tenemos talento nacional de sobra si sabemos gestionarlo correctamente.
Basta, por citar un ejemplo, mirar el caso de Jordi Alba, un jugador recién fichado por el Barcelona que ha sido una de las estrellas del mundial y, a pesar de todo, el precio pagado por él es muy inferior al de los grandes fichajes extranjeros. Especialmente en tiempos de crisis, las empresas necesitan administrar y gestionar su talento interno y así optimizar sus recursos.
Otra clave es la inversión. Por un lado en formación, porque nuestros jugadores nacionales salen de las canteras. Por otro en el propio negocio (aunque sin despilfarrar), ya que España es uno de los países con la liga de fútbol más cara del mundo. La posibilidad de que nuestros jugadores se codeen dentro de sus equipos con figuras internacionales, les ha dotado de valiosa información sobre sus competidores. Esto, finalmente, se ha transformado para la selección en conocimiento de las posibles AMENZAS y capacidad para poder anticiparlas.
Y aquí llegamos a la Inteligencia Competitiva. Para elaborar la estrategia del equipo y tomar ventaja frente a los adversarios (competitividad), han utilizado la Inteligencia. Han gestionado el conocimiento, aprovechando la información que tienen los jugadores de sus rivales y han analizado su entorno. Todo el equipo se ha documentado e informado sobre las otras selecciones, sobre sus estrategias anteriores e incluso, a veces, han recurrido a la desinformación para que el rival no conociese su estrategia en el siguiente partido.
A nadie se le ha escapado que nuestros jugadores conocían a qué jugadores rivales neutralizar y la forma de hacerlo. Por citar otro ejemplo recordemos que, antes de jugar contra Portugal, Xavi Alonso comentaba que no estaban preocupados por Cristiano Ronaldo ya que, según dijo, le conocen muy bien. Inteligencia en definitiva aplicada a la estrategia competitiva.
No olvidemos la innovación como clave del éxito. En muchos medios se ha comentado que el modelo de juego de nuestra selección estaba siendo objeto de revisión por otras selecciones que han querido copiarlo, como la alemana, aunque sin éxito. Esto es algo que suele ser subsiguiente a la innovación, la copia, pero evidencia que se ha creado un producto nuevo.
Y hasta aquí en lo que respecta a nuestra 'Roja', pero no se queda ahí el tema. Está teniendo un efecto derrame sobre el conjunto de la sociedad española. La imagen (o reputación corporativa en la empresa) que ha conseguido la selección parece ampliarse a España como país. Ahora los españoles somos capaces de trabajar en equipo, diseñar buenas estrategias, gestionar el conocimiento y el talento, innovar... Es otro trabajo bien hecho, de los muchos que sabemos hacer 'made in Spain', y necesitamos aprovechar el momento. Si el modelo funciona vamos a utilizarlo y a aplicarlo, las claves están sobre la mesa.
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