En un municipio de Lérida, las siglas AGBS tienen un gran significado. Se trata de Tremp, donde está ubicada la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS), desde donde el Ejército español se nutre de sus suboficiales. Una figura que nunca ha permanecido a la sombra de los oficiales, un eslabón imprescindible en la cadena de mando militar y una buena opción para los militares de tropa profesional.
En las instalaciones de la Academia se encuentra el Museo Específico del Suboficial, algo que a primera vista podría recordar a historias pasadas. En efecto se trata de una importante recopilación de parte de la Historia, con mayúscula, del suboficial, pero también es el primer museo dedicado a esta figura y desde su inauguración en 1988, pretende ser un ejemplo de trabajo y dedicación para las promociones venideras.
En el año 2007, dos militares muy vinculados a la AGBS decidieron dedicar sus horas en el retiro en apoyar al Museo (que depende orgánicamente de la Academia y funcionalmente del Instituto de Historia y Cultura Militar). Para ello crearon, siempre bajo el amparo del Artículo 22 de la Constitución y rigiéndose por la Ley Orgánica 1/2002, de 22 de marzo (BOE. Nº 73), Reguladora del Derecho de Asociación, y demás normas complementarias, una Asociación con la denominación de "Amigos del Museo Específico del Suboficial del Ejército de Tierra Español" (AMESETE). "Una Asociación sin ánimo de lucro, con personalidad jurídica propia y plena capacidad jurídica de obrar, que no podrá ser utilizada para fines políticos o de enfrentamiento ideológico", como explica uno de esos dos militares, el general Maldonado (vinculado a la Academia en los últimos 30 años).
Los inicios fueron difíciles, ya que sólo eran tres personas en la constitución AMESETE; hoy en día son 143 los socios que les apoyan (cuya aportación es de 10 euros al año y de cinco para los suboficiales y alumnos). "Nuestra finalidad -prosigue el general Maldonado- es que todo, absolutamente todo, lo que recuperemos de la historia de los suboficiales, no de los otros ejércitos, pasará al Museo Específico del Suboficial, es decir, que la Asociación no puede disponer de patrimonio museable propio. Además, contamos con el total apoyo de la Academia".
Asimismo, añade que no se trata sólo del pasado, sino que desde la Asociación se quiere crear un gran Centro de Documentación de Suboficiales ubicado en el Museo, en el que se archiven y organicen todo tipo de documentos relacionados con los suboficiales para que los interesados puedan consultar tanto la historia como las nuevas leyes y normativa sobre el suboficial. "Estamos convencidos de que esto lo lograremos con la ayuda de todos", afirma.
La idea surgió de dos veteranos militares que, entre los meses de mayo y agosto del pasado año 2007, habían pasado a la situación de retiro y fijado su domicilio permanente en la ciudad de Tremp (Lérida) donde se encuentra ubicada la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS) desde hace más de 35 años. Se trata del General de Brigada de Infantería DEM D. Emilio Fernández Maldonado y el comandante de Infantería D. José Antonio Menduiña Matamoros.
Ambos, que habían pasado largos años destinados en la Academia y participado activa y directamente en la creación y evolución del Museo Específico del Suboficial, sintieron la necesidad de seguir prestando su desinteresada colaboración con la Academia para que el prometedor nivel museístico alcanzado no sólo se mantuviese sino se acrecentase con nuevas ideas y aportaciones. El primero y único Museo específico que los suboficiales han tenido en sus 515 años de existencia, podía convertirse, con un poco de entusiasmo y dedicación, en el referente de todos aquellos que deseen conocer más y mejor su historia pasada y presente.
Y como a los militares con casi 50 años de servicio a las espaldas no les falta el entusiasmo y si están retirados tampoco les escasea el tiempo de dedicación, pusieron manos a la obra presentando al Coronel Director de la Academia su idea con objeto de establecer las pasos previos de una colaboración que debía basarse en la confianza, amplitud de miras y objetivos comunes pero prevaleciendo siempre los propios del museo y los de las personas a las que está dedicado, es decir, los suboficiales.
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Lápida con el lema de la Academia |
El Museo depende orgánicamente de la Academia y funcionalmente del Instituto de Historia y Cultura Militar y ambas instituciones son las que deben velar por su existencia, cada una en la parte que le corresponda mientras que la Asociación AMESETE lo único que pretende es ayudar, sin inmiscuirse en su vida y funcionamiento, desde fuera, prestando su tiempo para potenciar sus fondos y proyección exterior.
Como legalmente se necesitaban tres personas para crear la Asociación se unió a los dos militares citados la esposa del primero de ellos, Dña. María Manuela González-Quirós Araújo, constituyéndose de esta manera la primera y Junta Directiva, que a principios del presente año fue ampliada con tres nuevos socios como vocales.
A partir de este crucial momento, la idea es comenzar a sumar nuevos socios que vigoricen su estructura asociativa, colaborando en su mantenimiento vital y conformando un pequeño ejército de voluntarios dispuestos a recuperar todo tipo de fondos esparcidos por el territorio nacional y que merezcan ser custodiados en el Museo.
Son fines estatutarios de la Asociación:
a)- Difundir y promocionar las actividades que desarrolle el Museo Específico del Suboficial del Ejército de Tierra español en colaboración con la Academia General Básica de Suboficiales y del Instituto de Historia y Cultura Militar de quienes, respectivamente, depende orgánica y funcionalmente.
b)- Contribuir al conocimiento y divulgación de sus fondos, aportando información y asesoramiento.
c)- Promocionar el incremento de sus fondos y fomentar las donaciones, adquisiciones y depósitos de objetos o documentación de carácter museológico.
Para el cumplimiento de estos fines, la Asociación realizará las siguientes actividades:
1. Establecer relaciones con otras asociaciones, organizaciones y entidades de nivel nacional o internacional en el campo museístico militar con la finalidad de potenciar las relaciones mutuas que faciliten un mejor conocimiento de la historia de los suboficiales del Ejército de Tierra español.
2. Editar publicaciones específicas y organizar exposiciones, reuniones, cursillos o cualquier otro tipo de actividad impulsora del conocimiento e incremento de los fondos del Museo Específico del Suboficial.
3. Organizar equipos de trabajo para rescatar de archivos y bibliotecas toda la documentación relacionada con los suboficiales del Ejército de Tierra español.
En estos momentos, se están llevando a cabo las siguientes actividades:
1º.- Recopilación de las biografías de suboficiales ilustres por ser Caballeros Laureados, Medalla Militar, Cruces Rojas, fallecidos en acto de servicio, etc. Se dispone de más de 500.
2º.- Recopilación de todos los viales españoles dedicados a los suboficiales. Se han detectado cerca de 80.
3º.- Conservación, a través de la digitalización, de publicaciones como la Revista Minerva, La Voz del REA, etc.
4º.- Completar la colección de Memorias de las Promociones de las que faltan las correspondientes a las 2ª, 5ª, 25ª y 30ª.
5º.- Idem de las Guías de Suboficial
6º.- Recuperación de Planes y Programas de Estudios en la AGBS así como de las Actas fin de curso.
7º.- Compendios de legislación y datos sobre las 36 promociones ingresadas en la AGBS.
8º.- Digitalización de los fondos fotográficos de la AGBS cifrados en más de 160.000 negativos en color.
9º.- Creación del CENTRO DE DOCUMENTACIÓN DE SUBOFICIALES, objetivo prioritario para conseguir reunir toda la documentación existente sobre ellos a lo largo de su larga historia, en estos momentos 515 años, con la finalidad esencial de que no haga falta buscarla en otros archivos, bibliotecas, etc. Naturalmente, es una labor de muchos años pero ya se ha comenzado.