La Secretaria General de la UNASUR, María Emma Mejía, anunció el pasado 3 de mayo durante la instalación de una reunión ministerial en Cartagena de Indias, que tras los acuerdos logrados por los jefes de Estado presentes en la VI Cumbre de las Américas, este organismo suramericano evaluará ". alternativas que permitan una acción coordinada para hacer frente común a los distintos fenómenos de delincuencia que afectan la región".
Con la participación de 27 ministros de Defensa, Interior, Justicia y Relaciones Exteriores de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Uruguay, Surinam y Venezuela; la UNASUR se une así, al gran debate hemisférico promovido por los organismos internacionales y estados americanos, en torno a la grave situación que vive la región por cuenta de la delincuencia organizada transnacional.
En el encuentro, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, manifestó que estos escenarios multilaterales se están consolidando como verdaderos espacios de integración regional, en donde los gobiernos iberoamericanos están logrando ". trabajar unidos hasta los temas más complejos como este de la delincuencia".
En este mismo sentido, Adam Blackwell, Secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), el pasado mes de marzo durante el acto de inauguración de la "I Reunión Hemisférica de Alto Nivel contra la Delincuencia Organizada Transnacional" realizada en Ciudad de México, dijo estar convencido de: ".que fortaleciendo y juntando esfuerzos estaremos en condiciones, finalmente, de imponernos frente a este adversario común a fin de garantizar plenamente la seguridad ciudadana y la paz hemisférica".
Este importante evento continental, convocó a los procuradores generales, fiscales y ministros de justicia de los 32 países que integran esta Organización; y pretendió explorar diversos caminos para hacer frente a la amenaza más importante que tiene una región que presenta los mayores índices de homicidios con armas de fuego; 357.000 personas murieron de manera violenta en 2010; otros 200 millones "fueron víctimas de un delito"; y en donde, según el mismo Blackwell, se concentran "más de dos tercios de los secuestros del planeta".
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), publicó recientemente los resultados del informe titulado: "Estimating illicit financial flows resulting from drug trafficking and other transnational organized crimes"; allí se analizaron los resultados económicos y financieros que generan las principales actividades ilícitas, como son: los tráficos de drogas, armas, órganos, personas, petróleo y recursos naturales; la piratería y la comercialización ilegal de la propiedad cultural, entre otras.
Según la UNODC, se estima que las ganancias del crimen organizado en 2009 representaron aproximadamente el 3,6% del Producto Interno Bruto Global; es decir, 2,1 trillones de dólares. El flujo de dinero vinculado con el crimen organizado representa un 1,5% del PIB Global, y de esta cifra se estima que un 70% se realiza a través del lavado de activos dentro del sistema financiero.
La porción más alta de esta "macroeconomía perversa", la generó el tráfico de drogas que equivalió a un 25% de todos los recursos derivados de estas actividades ilícitas (0,6 - 0,9% del PIB Global). En 2009, se calcula que toda la actividad en torno a la cocaína representó 85 billones de dólares, de los cuales, un billón, correspondieron a costos de producción en los países que integran la Región Andina.
Esa desproporción entre los costos de producción y las ganancias por venta, es la principal causa generadora de violencia en la Región Iberoamericana; y además, la más importante fuente de financiación de todas las organizaciones criminales locales y transnacionales.
De tal magnitud es esta amenaza a la seguridad hemisférica, que el propio presidente de EEUU, Barack Obama, acordó el pasado 2 de abril en Washington, conjuntamente con sus homólogos de Canadá y México, la conformación de un frente común contra el crimen organizado.
"Hoy cada uno de nosotros reafirmó su compromiso de enfrentar en conjunto este reto, porque es la única manera en la que vamos a triunfar", dijo en su momento el presidente estadounidense, Barack Obama, en rueda de prensa junto al mexicano Felipe Calderón y al canadiense Stephen Harper.
En México, la violencia del narcotráfico ha dejado más de 50.000 muertos en los cinco años de gobierno de Felipe Calderón y ha convertido a Centroamérica en la zona más violenta del mundo, según reporte de la UNODC en el Estudio Global de Homicidios, 2011.
Finalmente, bien vale la pena resaltar que en este esfuerzo político que están realizando las naciones iberoamericanas para luchar contra el flagelo de las organizaciones criminales, los presidentes de los países que conforman el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) acordaron el pasado 6 de marzo en Tegucigalpa, establecer un frente común contra el flagelo del narcotráfico, luego de reunirse con el vicepresidente de EEUU, Joe Biden.
En la Declaración Conjunta que suscribieron los mandatarios de Honduras, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Panamá y el ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, quedó constancia de un detallado examen que se hizo sobre la complejidad y gravedad que representa para esos países las acciones del crimen organizado transnacional; particularmente lo relativo al narcotráfico, lavado de activos, tráfico de armas, tráfico de precursores químicos y trata de personas, entre otros.
Además, se destacó la importancia de fortalecer los mecanismos de intercambio de información entre los países firmantes, así como también, se planteó abordar la problemática del narcotráfico de una manera integral, teniendo en cuenta no solamente los esfuerzos de interdicción sino la necesidad de reducir la oferta y especialmente el consumo; todo ello, dentro del marco de ejecución de la Estrategia de Seguridad de Centroamérica, diseñada para combatir efectivamente el crimen organizado.
En opinión del autor, la criminalidad organizada asociada al narcotráfico es hoy en día la mayor amenaza a la seguridad que tienen nuestros países iberoamericanos; y es a través de la cooperación internacional integral, como las naciones más pobres pueden hacer frente a estos agentes que tienen la capacidad de desestabilizar sus democracias, al punto, de convertirlos en estados fallidos.
*Alberto Uribe Cantalejo es Licenciado en Derecho,
Magíster en Comercio Internacional de la UCM,
Magíster en Seguridad y Defensa del CESEDEN - UCM,
Ex Director de Orden Público de la Gobernación de Cundinamarca - Colombia y
Ex Asesor del Congreso de la República de Colombia
Twitter: @SeguridadBogota

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