La actual crisis económica ha llevado el déficit público holandés a un 4,7% en el año 2011. Para ajustarse al límite del 3%, marcado por Bruselas, el Gobierno de Holanda tiene que reducir en unos 18.000 millones de euros el gasto en el año 2012. Al no estar de acuerdo con estas medidas restrictivas alguno de los partidos que integraban el gobierno, se ha producido una crisis, que ha forzado la convocatoria de nuevas elecciones el próximo septiembre.
La repercusión de estos recortes en el Presupuesto de Defensa es de 960 millones de euros, en un presupuesto de unos 8.500 millones, lo que supone una disminución del 11%. En personal, han sido afectados por la reorganización unos 12.000 efectivos civiles y militares de un total de 69.000. Se estima que unos 6.000 militares serán suprimidos. En el total de los efectivos indicados se incluyen unos 10.000 gendarmes integrados en el Ministerio de Defensa.
Las reducciones presupuestarias y de personal han alterado los planes en curso y obligado a introducir unas duras medidas, entre las que destacan:
El Ejército ha tenido que suprimir los dos únicos batallones de carros Leopard 2A6 con que contaba. Ante el buen estado del material se intenta revenderlo a otros países. Se pretende que la reducción de efectivos no afecte a la operatividad y a las operaciones de paz en el exterior, en las que han venido participando unos 2.000 efectivos.
En la Fuerza Aérea, los 87 aviones de combate F-16 operativos quedan reducidos a 68. El próximo gobierno tendrá que enfrentarse a la decisión, de cuándo y cuántos aviones F-35 serán finalmente adquiridos, de los 85 inicialmente comprometidos. Resulta necesario modernizar los F-16, por superar los 30 años en servicio, a lo que se dedicarán unos 300 millones. Se retrasa la adquisición de helicópteros NH-90, por lo que hay que mantener en servicio los 17 Cougar previstos dar de baja este año. Igualmente se ha desactivado una batería de misiles Patriot.
En la Armada se han dado de baja 4 cazaminas, de los 10 en servicio, así como un buque de aprovisionamiento. De los 4 buques tipo BAN en construcción, 2 se venderán a otro país.
Se ha decidido integrar en un nuevo Mando de Defensa Antiaérea las capacidades de los tres ejércitos. Además, se ha dispuesto se incremente la cooperación con las FAS de los países aliados, impulsando la política de "pool and share": Participando en el European Air Transport Command con aviones C-17 para paliar la carencia de medios de transporte. Se va a incrementar la colaboración con la Armada de Bélgica y en la Fuerza Anfibia con el Reino Unido.
Comparación con España
Si comparamos los datos que aparecen en las estadísticas OTAN de los últimos años de Holanda y España, vemos que el gasto en defensa de Holanda ha sido de media un 70% del español, pero sus efectivos militares resultan ser solo un 38% de los de España. En el ratio que considera el gasto por soldado el de Holanda es el doble que el español. Es evidente que Holanda ha optado por la calidad frente a la cantidad.
En España hemos tenido una reducción del Presupuesto de Defensa del 8,8% en el año 2012. Pero si no remontamos al año 2008, último que podemos considerar normal, los recortes acumulados alcanzan al 23,2%, incidiendo principalmente en las inversiones en que han alcanzado el 67,9%, en tanto que en el personal han sido solo del 6,1%. El resultado es que nos encontramos con un presupuesto desequilibrado en que el capítulo de personal alcanza el 73,4% del total.
A diferencia de Holanda, donde el recorte del presupuesto de 2012 se ha traducido en medidas concretas, en España llevamos 4 años con unas reiteradas e importantes reducciones presupuestarias sin aparentemente alterar los planes, estructuras y nivel de fuerzas, limitándonos a dejar pendientes de pago en los contratos en curso casi unos 2.000 millones de euros.
El anterior gobierno adoptó en defensa un criterio similar al aplicado a las autonomías, reducir los créditos presupuestarios y esperar a que los distintos gobiernos autonómicos -en el caso de Defensa los Cuarteles Generales- realizasen los ajustes que estimasen oportunos, política que no es factible aplicar a las Fuerzas Armadas que tienen que actuar como un ente único, si bien ajustando sus medios y capacidades a los recursos disponibles.
Resulta urgente el poner remedio a una situación de prolongado deterioro de las capacidades y operatividad de las Fuerzas Armadas. Se espera que las directrices del ministro Morenés de revisar y ajustar la estructura de Defensa, tanto del Órgano Central como de los Cuarteles Generales, se traduzca en las decisiones oportunas para conseguir unas fuerzas eficientes a un coste asumible, aplicando el pragmatismo de que "es preferible tener lo necesario al 100% de operatividad que lo deseable al 50%", máxima que encaja con la iniciativa de la OTAN de promover la "smart defence".
Otro motivo que impone la revisión y al ajuste es que, una vez aprobado el presupuesto del año 2012 el próximo mes de junio, es necesario abordar seguidamente el presupuesto del año 2013. Hay que tener presente que sí en el del 2012 se pretende reducir el déficit público del 8,5% al 5,3%, en el del 2013 hay que cumplir el compromiso de alcanzar el 3 %. Razón por la que, al plantear y concretar el ajuste a realizar en Defensa en el presente año, resulta obligado preparar ya el que ha de realizarse en el año 2013.
*Francisco Pérez Muinelo es General de División de Intendencia del Ejército de Tierra

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