Con motivo de los necesarios ajustes derivados de la crisis y las reformas anunciadas por el ministro de Defensa sobre la estructura orgánica del Ministerio y de la administración militar, todos hacemos lucubraciones sobre su alcance, exponemos nuestras reservas e intentamos imaginar lo que se puede o se debería hacer. Aun convencidos de su necesidad, nos tememos que se vaya demasiado lejos, deshaciendo mucho de lo históricamente andado y conseguido, con la excusa de la crisis y en aras de esa panacea universal que se ha dado en llamar "lo conjunto" y que con ironía bien tirada simboliza en la búsqueda de un animal, el pato, mi buen amigo Ángel Tafalla a través de su blog en su artículo "Lo conjunto". ¿Es eso lo que queremos? Vaya por delante que creo en lo conjunto como concepto y veo las crisis como una oportunidad para corregir defectos y modernizar estructuras. Pero también que eso no lo justifica todo.
Veamos, entre las cosas que se citan que hay que hacer se habla de reducir efectivos. Esto puede ser razonable si se deduce de un estudio serio y profundo donde se tengan en cuenta todos los factores, pero no como premisa de reforma sin otra justificación. Otra variante de lo anterior, también recurrente, es reducir cuadros de mando; valdría el mismo razonamiento general anterior, pero además en esta categoría general están incluidos desde suboficiales hacia arriba, ¿cuál sería entonces el criterio de reducción, en qué niveles?, teniendo en cuenta además que el número responde a una pirámide jerárquica lógica basada en los niveles de fuerza existentes, pero también en la necesidad de cubrir puestos de gestión, administración y planeamiento, así como en organismos conjuntos, internacionales, etc. Me tranquiliza saber que el ministro ha dicho que las reformas posibles no pasan por una reducción de efectivos, aunque este aspecto pueda y deba ser analizado.
Otro argumento recurrente suele ser suprimir o reducir cuarteles generales dejando solo el estado mayor de la defensa por aquello de lo conjunto. Se me ocurre que esas ideas no surgen de quien conoce bien de lo que habla sino de una reducción simplista de alguien mal asesorado. Un conjunto en matemáticas es una colección de elementos que se define por una característica o propiedad que los identifica. ¿Cuáles podrían ser los factores definitorios de ese conjunto que hemos llamado las FAS? Se me ocurren: Los valores militares (el amor a la patria, el espíritu de servicio, el honor, la lealtad, etc.), los estudios básicos militares (historia militar, estrategia, principios generales de organización y logísticos, etc.), el concepto general de las operaciones. y todo ello con matices.
Pero en cuanto nos metemos en los terrenos de la técnica y de la táctica ya la cosa se diversifica más porque distintos son los elementos sobre los que se aplica y distinto el medio en el que se desenvuelven, aunque pueda haber espacios comunes, como podrían ser la conjunción de esfuerzos en pro de un mismo objetivo, utilización de algunos medios similares, algunos aspectos de la logística o la técnica, etc. Estaríamos definiendo entonces tres subconjuntos, los ejércitos de Tierra, Mar y Aire, no disjuntos. Lo procedente entonces sería encontrar los elementos que forman parte de la intersección de esos subconjuntos, sin desvalorizar cada subconjunto en sí, fundamentales cada uno para conformar el conjunto superior.
Espero que se me perdone esta digresión matemática elemental para hablar de lo que sugiere el título. Pero creo que ese esquema es representativo de lo que debería significar la reforma. Tres subconjuntos (Tierra, Mar y Aire), cuyos elementos tienen las características comunes del conjunto superior (FAS) y además unas específicas que identifican a cada uno de ellos, marcadas por el medio en que se desenvuelven y los medios que emplean. Es ahí donde se fomenta el amor a la patria y se inculcan los demás valores a través de su identificación con un uniforme, donde se aprende la historia y se empieza a asimilar lo conjunto aprendiendo a hacer bien lo específico. No repitamos el error de una unificación "per se" (sanidad militar, modelo canadiense, etc.), cuyos resultados dejarían mucho que desear (me viene nuevamente el pato a la mente).
Lo conjunto nace como una necesidad derivada de las operaciones. Nadie entendería que cada rama de las FAS "hiciera la guerra por su cuenta", los objetivos tienen que ser comunes o compartidos, los tiempos y las acciones coordinados, pero cada cual haciendo lo que mejor sabe hacer de acuerdo con el medio en que se mueva y los sistemas que emplee. Como tampoco nadie entendería que el portaaviones y los destructores o fragatas fueran por libre en una batalla que se desarrollara en ámbito puramente naval. Por eso no se puede extender lo conjunto a todos los demás aspectos de organización de las FAS, aunque puedan tener cosas en común que pudieran ser objeto de reforma.
Otra cuestión son las capacidades militares de las que hay que disponer. Este tema, con el asunto de la deuda de los grandes programas y la crisis apretando, es difícil de lidiar. Pero esto es algo que hay que resolver dentro del endeudamiento general de los demás ministerios y del conjunto de las administraciones públicas. Encarrilado eso, hay que esbozar el futuro. El sistema de planeamiento de capacidades de la defensa permite definir y priorizar las necesidades, aunque es un asunto no fácil que debe pasar por un desarrollo armónico de sus tres componentes y cuyo horizonte de ejecución dependería de la evolución de la crisis.
En resumen y por terminar, sí a lo conjunto desde los tres subconjuntos, cuanto mejor definidos éstos, mejor definido el conjunto superior. Busquemos y precisemos los elementos que constituyen su intersección y apliquemos sobre ellos las reformas pertinentes. Definamos un horizonte económico adecuado (no nos quedemos en el que transitoriamente permite la crisis) al que habría que ir cuando aclare la tormenta y acomodemos los pasos a dar a la propia evolución de la crisis. Y experimentos los mínimos, que luego tienen difícil enmienda.
El problema de “lo conjunto” puede resumirse en que es un problema de generosidad y conocimiento. Generosidad para ceder ante absurdos egoísmos, con frecuencia miopes y a veces ciegos, que a nada conducen. Generosidad para anteponer el interés común a los intereses propios. Y conocimiento para entender y comprender las características de los otros ejércitos. Generosidad y conocimiento para querer y apreciar a los otros ejércitos como al propio. Pero para querer algo hay que conocerlo. No se puede querer lo que no se conoce. Por eso, a partir de cierto momento en la vida militar hay que formar a mandos conjuntos. Previamente habrá que formar a los mejores mandos específicos en la seguridad de que un buen mando específico tendrá todas las garantías para ser un buen mando conjunto. Y no me vale la ESFAS y su Curso de Estado Mayor para esta finalidad. Conjuntos deberíamos ser todos y no sólo los de Estado Mayor. La experiencia conjunta debería ser obligatoria para alcanzar ciertos empleos. Es triste la afirmación que sostiene que nuestras Fuerzas Armadas están llegando a lo conjunto a través de lo combinado. Esto es hacer la casa por el tejado. Una vez asumida la generosidad y adquirido el conocimiento, podemos empezar a hablar de orgánica. Antes no.
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BIL
01/03/2012 11:43:36
Si alguien leyendo mi post ha entendido que yo apostaba por disolver todo el apoyo a la fuerza de la Armada y del Ejército del Aire para que lo gestionara todo el de Tierra, por favor, que vuelva a leerlo, nada más lejos de mi intención. Yo me he limitado a poner un ejemplo que conozco bien, el de la DIPE del ET, para dejar claro que dejando una se pueden gestionar las tres. Pero si siguen leyendo, verán lo siguiente: "O dicho de otra forma, reunir a las tres DIPE en una sóla conjunta, por supuesto con personal de los tres ejércitos, y dedicar ese 66% de personal sobrante a otros menesteres más productivos." Creo que está claro que el objetivo es fusionar todo el apoyo a la fuerza de los tres ejércitos, dimensionarlo adecuadamente, dejando únicamente el personal imprescindible, y emplear el resto para completar las unidades que ahora mismo necesitan estar al 100%, es decir las de la fuerza. Si la Armada y el Ejército del Aire han conseguido una mejor gestión con menos medios, entonces son sus estructuras las que debemos imitar, y no a la inversa. Pido disculpas por no haberme expresado mejor.
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mgr
01/03/2012 10:15:17
No tema JLT a lo conjunto, y si la calidad de la Armada es tan superior, que dirija todos los órganos conjuntos. Lo importante es racionalizar y reducir costes ,asumiendo que los que vestimos uniforme somos iguales ante la sociedad ( y ante nosotros) y que podemos ocupar indistintamente cualquier puesto conjunto. Me parece aventurado afirmar que hay mas voces en un buque de la Armada que en una División:¿Se refiere a una División de la época napoleónica? No presuma de la experiencia anterior, cuando la Armada se benefició de los Acuerdos hispano-norteamericanos y solo tuvo que embarcar en los buques de ayuda americana y traducir sus manuales El funcionamiento de una unidad del Ejército de Tierra, como de la Infantería de Marina, es bastante mas complejo de lo que parece, al integrar múltiples sistemas de armas de pequeña entidad con un numeroso elemento humano. Y no denigre al MADOC ,por cierto copiado del TRADOC americano, que ha sido una de las mejores decisiones del Ejército para modernizarse y adaptarse a los cambios y hacer frente a la complejidad de las unidades terrestres.
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JLT
29/02/2012 16:04:41
La respuesta a jsf está en el post de BIL, ya que hay veces que el subconsciente nos traiciona con actos fallidos: "....podríamos apostar por disolver las de la Armada y el Ejército del Aire...". Véase también lo que decía en otro artículo el General (ET) Pérez Muinelo: “...hay que tener presente que la Armada ha funcionado durante siglos con normas y administración propia, que en nada se parecían a las del Ejército”. De donde se infiere que es aquella la que se “desviaba” a pesar de que el tiempo le haya dado la razón y hoy todos andamos con esos ATPs, sin traducir, que solo unos tipos extraños vestidos de azul manejaban en los 70, a la vez que el sistema integral de gestión de material SIGMA, el uso de los NSN (NATO stock numbers), el COSAL (coordinated ship allowance list) que con más voces de artículos para un solo barco que las de toda una división era gestionado por tan solo por un teniente y un suboficial auxiliar…
Digo yo, en consecuencia y a la vista de que Armada y Aire gestionan los mismos asuntos, sin recurrir a pesadas estructuras burocráticas (por ejemplo sus DIPES, por ejemplo su generación de doctrina sin macro MADOCS, por ejemplo la enseñanza sin generales para academias de 10 alumnos, por ejemplo la gestión del personal y patrimonio sin IGES, SUIGES, etc.) ¿Por qué no disolver las de Tierra y copiar aquellas más simples?
He ahí el quid, cuando ustedes hablan de “conjunto” a lo que se refieren (BIL lo deja claro) es no a la intersección sino a la reducción de “los otros” a meros subconjuntos. Eso sí que empobrece la capacidad conjunta. Aquí también protejamos la biodiversidad. Saludos.
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jsf
28/02/2012 16:12:14
Menos mal que alguien empieza a hablar de medidas concretas como BIL y deja el manido chistecito del pato.Si hay que ahorrar, y esto es imperioso, habrá que tomar medidas lógicas como cualquier empresa normal hubiese tomado hace tiempo. Y no comprendo la reserva de los Almirantes ante lo conjunto cuando los paises punteros hace años que lo han asumido¿ que temen?
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BIL
27/02/2012 22:28:33
Es que esto es precisamente lo que reclaman la mayoría de voces que apuestan por lo conjunto: esa intersección de subconjuntos que de forma tan gráfica ha expuesto el Almirante Armada. No creo que nadie con un mínimo de sensatez sostenga que La Legión, las fragatas o los F-18 deban ser conjuntos. Pero sí todas las direcciones del apoyo a la fuerza, porque suponen triplicar un esfuerzo humano, material y económico. Y por no cansar, voy a poner sólo un ejemplo. La Dirección de Personal del ET, tiene ahora mismo mucho más personal para gestionar 80.000 efectivos de una forma completamente informatizada, que cuando ese ET tenía 300.000 efectivos y los ascensos, vacantes, destinos, plantillas, etc. se gestionaban con una máquina de escribir Olivetti y tres calcos. ¿Me va a negar entonces, mi Almirante, que esa misma DIPE sería capaz de gestionar todos esos asuntos no sólo para el ET sino para la totalidad de las FAS? Si la respuesta es, como sería lógico, afirmativa, podríamos apostar por disolver las de la Armada y el Ejército del Aire. O dicho de otra forma, reunir a las tres DIPE en una sóla conjunta, por supuesto con personal de los tres ejércitos, y dedicar ese 66% de personal sobrante a otros menesteres más productivos. Pues esto mismo sería extrapolable a las tres direcciones de apoyo al Personal (residencias militares), de enseñanza (academias) de asuntos económicos (finanzas), de sistemas de armas (adquisiciones), de mantenimiento (talleres), de transporte, etc. Y resulta tanto más sangrante que no sean ya conjuntas las tres direcciones de sanidad, cuando los médicos no pertenecen per se a ningún ejército. A eso, mi Almirante, nos referimos cuando hablamos de lo conjunto: a la intersección de sus subconjuntos, porque todos hemos estudiado matemáticas hasta ese nivel.