Manuel de Ramón es responsable del Área de Nacional de ATENEA y profesor de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Twitter: @mderramon
ESOS 30.000 MILLONES...
Oído esta semana en una emisora importante de radio:
OYENTE: "En lugar de recortar prestaciones sociales, más valía que redujeran los gastos militares. Este año les van a dar 30.000 millones para comprar más armas".
LOCUTOR: "Eso es cierto, los presupuestos "contemplan" un gasto de 30.000 millones de euros para comprar más armamento".
Yo me pregunto qué es peor. Malo es que ese oyente no supiera que los 30.000 millones de euros no serían para comprar armas, sino para pagar los créditos concedidos por el Ministerio de Industria para fomentar, entre otras cosas, la producción industrial española, la creación de puestos de trabajo (que a este paso van a acabar siendo efímeros) y lograr otros beneficios de los que hemos hablado en abundantes ocasiones.
Es malo que un ciudadano que llama a una emisora de radio no conozca esos detalles, pero estarán de acuerdo conmigo en que es mucho peor que un periodista no los conozca y se limite a corroborar una afirmación tan errónea.
Ese periodista debería saber que en los presupuestos de 2011 la partida destinada a Defensa fue de 7.153 millones de euros. Una cifra que representaba de por sí el nada desdeñable recorte de 538 millones de euros. Esto es, un 7 por ciento menos con respecto a los presupuestos de 2010, que a su vez ya habían sido recortados sobre la marcha cuando por fin el anterior presidente del Gobierno se convenció de que había una crisis económica.
Podemos añadir, además, que la partida de 2011 equivale al 0,66 por ciento del Producto Interior Bruto español, la más baja en muchos años. Y por si fuera poco, a estas cifras iniciales habría que restarles otros 340 millones que el Gobierno de Rajoy recortó a Defensa en concepto de "retirada de disponibilidad presupuestaria", dentro de la rebaja de 8.900 millones de euros de los presupuestos del año pasado.
Esta claro que los recortes en servicios sociales son muy malos y que el sector público debería tirar del carro para sacarnos de la crisis y mantener el estado del bienestar, como cada vez afirman más economistas, entre ellos el premio Nobel Paul Krugman, pero a estas alturas habría que preguntarse qué se ha hecho o cómo se ha informado a la sociedad española durante todos estos años, tanto en los de vacas gordas como en los de vacas flaquísimas, para que todavía haya ciudadanos que están convencidos de que se pueden recortar gastos en Defensa porque hay una partida destinada a "comprar armas", mientras que un periodista, al que se supone informado, le da la razón.
En ATENEA llevamos mucho tiempo explicando cómo se desglosa la partida de Defensa de los Presupuestos del Estado, en definitiva a dónde van a parar esos dineros. El ejemplo más reciente es el interesante artículo del general Pérez Muinelo, que se puede consultar en este diario digital; pero desgraciadamente habrá que seguir machacando durante mucho más tiempo hasta que se entere todo el mundo.
Supongo que si de repente le dijeran al ministro de Defensa que dispone de 30.000 millones de euros para su Departamento, comenzaría a pellizcarse y a preguntar si está despierto o dormido y tal vez escucharía una voz a lo lejos que le diría "que no, que es una broma".
En Cádiz, y sobretodo en los Carnavales, es habitual que todos los años salga alguna crítica de chirigotas, comparsas o coros contra los gastos militares a pesar de ser una zona de mayor paro de España y que los Astilleros (la principal empresa de contración de la bahía) no van a subsistir como no sea construyendo barcos militares para la Armada o para cualquier otro pais. Sería conveniente concienciar más a las gentes.
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José Luis Serrano
10/02/2012 20:18:52
El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realiza con carácter bienal una encuesta sobre Defensa Nacional y Fuerzas Armadas, encargada por el Instituto de Estudios Estratégicos (IEEE). En la última publicada, abril de 2010, se preguntaba: “Cuando los medios de comunicación (revistas, periódicos, radio, televisión) hablan de asuntos referentes a la defensa nacional, las Fuerzas Armadas o de cuestiones relacionadas con estos temas, ¿con qué interés sigue este tipo de informaciones…?”, los que respondieron de forma afirmativa eran un 36%. Si a esto se le une el escaso tratamiento que los medios de comunicación dan a los temas relacionados con la Defensa, no debe sorprender, pero si entristecer, los que M. de Ramón nos cuenta en su blog. La cultura (“conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico”) de defensa escasea bastante entre los españoles. La escuela, la universidad, entidades privadas, los medios de comunicación, los ejércitos y el Ministerio de Defensa, son agentes difusores de la cultura de defensa. Sin duda la escuela y los medios de comunicación son los principales actores para su transmisión. Pero la realidad actual es la escasa presencia de la materia defensa en estos ámbitos, no interesa a la mayoría de los docentes ni de los periodistas. ¿Se ha perdido la “batalla” de difundir la cultura de defensa con los procedimientos empleados durante la última década? Se han dado importantes pasos, se han realizado numerosas acciones, pero sigue siendo escaso el interés. Una propuesta: emplear Internet. Actualmente la mayoría de las web, incluida Atenea Digital, está dirigida a los que nos preocupa los temas de defensa. Hay que abrir páginas para los niños, jóvenes y resto de los españoles que hasta ahora no se han interesado por los temas de defensa y seguridad.