Los ministros de Defensa europeos reunidos el 24 de julio en Castellet (Francia) condicionan la continuidad del avión de transporte A400M a que lleve a cabo su primer vuelo en diciembre. Trascurrido el mes de moratoria que se dieron en la reunión de junio en Sevilla, donde se encuentra la planta de ensamblaje final del avión fabricado por el consorcio EADS, han lanzado un ultimátum a Airbus Military tras más de tres años de retraso en el programa por problemas en los motores.
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Cabina del airbus A400M |
Los responsables europeos de Defensa firmaron en 2003 el contrato para la adquisición de 180 aviones por 20.000 millones de euros. Los primeros aparatos ya deberían estar en sus respectivos países, pero el retraso está obligando a las naciones integrantes del programa, entre ellas España, a abrir nuevas negociaciones con el fabricante aeronáutico.
Este año ya ha habido dos moratorias y ahora se ha negociado la tercera. De ahí el estado de congelación en el que se encuentra el programa del Airbus A400M, situación que podría ser aprovechada por Lockheed Martin para vender a los clientes del A400M su nuevo modelo, el Hércules C130J, por el vacío operativo que la ausencia de la nueva aeronave está causando en países como Francia. No ocurre lo mismo con el caso español, puesto que las FAS cuentan con el avión Hércules, al que habrá de sustituir el A400M.
El A400M es un nuevo avión de transporte militar más acorde con las necesidades de las Fuerzas Armadas del siglo XXI. Gracias a sus tecnologías de última generación tiene la posibilidad de volar a mayor altura, más rápido y con mayor autonomía. Además, su alta maniobrabilidad, capacidad de transporte y vuelos prácticamente rasantes le confieren una gran importancia táctica y estratégica.