ETA intenta una masacre contra la Guardia Civil de Burgos con 200 kilos de explosivos
Una furgoneta bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil hiere a 48 personas
Gema Nieves / Madrid
miércoles, 29 de julio de 2009
"Sentimos repulsa por la barbarie de estos terroristas. No tienen más futuro que el banquillo y la cárcel". Con estas palabras el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, denunciaba el terrible atentado con el que ETA atacaba esta madrugada la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos. La explosión de una furgoneta bomba, con cerca de 200 kilos de explosivo,ha dejado 48 heridos leves, entre los que se encuentran 5 niños.
Eran las 3.45 de la madrugada, cuando una fuerte explosión destrozaba la fachada trasera de la casa cuartel de 14 plantas, sin que hubieran podido ser evacuadas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya que no se ha habido dado ningún aviso previo. En ese momento se encontraban durmiendo 50 de las 90 familias de la Guardia Civil que normalmente viven en el edificio militar, así como el resto de vecinos de los edificios colindantes, ya que la casa cuartel se encuentra en una zona céntrica de la ciudad, entre la avenida Cantabria y la Calle Jerez.
La detonación ha causado numerosos daños materiales, así como un socavón de siete metros de diámetro.
Duros recuerdos de 1990
Muchos de los vecinos de Burgos han vuelto a recordar las duras imágenes del atentado contra la comisaría de la Policía Nacional que ETA planeó y ejecutó el 17 de agosto de 1990. En esa ocasión la onda expansiva causó heridos a medio centenera de personas y afectó a cerca de 500 viviendas de la zona.
Juan Carlos Iglesias Chouzas, alias ´Gadafi´ y el ya fallecido Juan María Ormazábal, alias ´Turco´, facilitaron el vehículo utilizado para el citado atentado. Los dos etarras se reunieron con los activistas Koldo Martín Carmona, Fernando del Olmo e Inmaculada Pacho, quienes les expusieron su plan de atentar contra la comisaría de Policía de Burgos. ´Gadafi´ y Ormazabal aprobaron el proyecto y, el 17 de agosto de 1990, facilitaron a los otros tres terroristas dos vehículos que habían alquilado en una agencia de Bilbao, en uno de los cuales fue colocado un explosivo.
Análisis
La utilización de una furgoneta para el atentado demuestra que este tipo de vehículos, con una gran capacidad de carga, son los preferidos por la banda terrorista. El pasado fin de semana, el diario El Mundo publicó que las Fuerzas de Seguridad tenían conocimiento de que ETA intentaba trasladar, desde Francia hasta territorio español, tres furgonetas cargadas con explosivos.
A la espera de confirmar si el modelo de furgoneta utilizado coincide con alguno de los de la lista, no podemos más que lamentar los daños personales y felicitarnos porque no haya ninguna víctima mortal. El "modus operandi", un atentado contra una casa cuartel en la que dormían en ese momento 50 familias, de madrugada y sin dar aviso, hace pensar que ETA intentaba una masacre.
Ahora, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, que tanto y tan bien luchan contra ETA, deberán seguir alerta para intentar neutralizar las furgonetas que la banda intenta trasladar a España, sobre todo si se confirma que una de ellas ya ha sido utilizada.