El 30 de Enero de 1987, hace pues 25 años, la banda terrorista ETA hizo estallar una potente carga explosiva al paso de un autobús militar que transportaba a militares y civiles destinados en la Academia General Militar a ese Centro, al lado de la iglesia de San Juan de los Panetes, cerca del templo de El Pilar de la capital aragonesa.
Un civil falleció en el acto, y poco después lo haría el comandante de Ingenieros D. MANUEL RIVERA SÁNCHEZ, profesor de la Academia. Fueron numerosos los heridos de diversa consideración, incluidas varias personas que pasaban por la zona en ese momento.
El viernes 27 pasado, la Academia General Militar, en su emblemático Patio de Armas, acogió una sencilla, pero solemne ceremonia en recuerdo de tan trágico acontecimiento.
Invitado por el General Director tuve el privilegio de asistir a este acto en representación de la XIX Promoción, a la que perteneció el comandante RIVERA. Y me cupo el honor de acompañar a su viuda para depositar una corona de flores en el monolito a los Caídos.
La ceremonia, solemne y sencilla como he indicado, duró alrededor de media hora, y consistió en el tradicional Acto a los Caídos, canto del Himno de la Academia, y posterior desfile.
Pero los actos que se celebran en la Academia General Militar son siempre muy especiales, y no solo para los que nos formamos en ese Centro, sino también para aquellos que acuden a presenciarlos.
Formó en el patio la Agrupación de cadetes de todos los cursos, incluidos los de 1º y 2º, que se están formando con arreglo al nuevo modelo de enseñanza, diseñado en la Ley de Carrera Militar.
A izquierda y derecha de la Presidencia del acto se situaron, respectivamente, los profesores de la AGM y una nutrida representación del Centro Universitario de la Defensa, Zaragoza, con su catedrático Director, D. Antonio Elipe, al frente, con quien tuve el placer de conversar unos minutos antes de la ceremonia, comprobando el entusiasmo por el nuevo proyecto, tanto suyo como del resto de los componentes de la Universidad de Zaragoza, aunque triste por las críticas, a menudo poco fundamentadas, sobre la posible pérdida de espíritu militar de los nuevos cadetes, en relación con los que les precedieron. Opinión que no comparte, como tampoco lo hace el general Director de la Academia, que vive día a día el proceso de formación. Yo personalmente estoy con ellos.
Contemplé con emoción y atención la entrada al patio de todos los cadetes, su completa inmovilidad en la revista de la Autoridad, la emoción cuando entonaron "La muerte no es el final", el canto vibrante del Himno de la Academia, y finalmente el desfile, donde solo el emblema de las hombreras permitía distinguir a los alumnos de los diferentes cursos.
¿Qué elementos de juicio tenemos para prejuzgar que los nuevos cadetes, serán menos militares, que lo fuimos nosotros? ¿No sería mejor escuchar a los que siguen de cerca su formación y advierten de los posibles fallos del sistema para introducir, como ya se está haciendo, las correcciones pertinentes? No serán probablemente iguales que nosotros (los tiempos cambian), como tampoco lo son las últimas promociones de oficiales que siguieron el plan anterior. Distintos quizás, pero no peores. ¿Por qué ese miedo al cambio, en la pretensión de que todo lo pasado fue mejor? ¿Estaría el Ejército en los niveles de excelencia actuales, si no se hubiese ido adaptando a los cambios permanentes del entorno?
Los cambios normativos del calado de la Ley de Carrera Militar tienen, seguro, sus fallos, pero como ha dicho el ministro de Defensa "resolver los problemas por la gestión, no por la implantación de nuevas normas" es la solución.
Los que tenéis dudas sobre el resultado final, acercaros a la Academia, donde seréis bien recibidos, y comprobar el esfuerzo dedicado a la formación militar. Pero no lancéis vuestras inquietudes, cuando no frustraciones, sobre estos nuevos cadetes, que representan ya el futuro de nuestro Ejército.
* José Antonio García González, General de Ejército
no entiendo nada soy madre de cadete y militar de vocación no entiendo que esta pasando en la academia que no nos comas la cabeza para que quieren una ingeniería para que hagan un puente para hacer compuestos químicos eso les servirá en Afganistán en libano cuando las balas le silben en los oídos las universidades de Zaragoza y Barcelona lo tiene muy claro que no se la van a reconocer entonces a que jugamos a hacer soldaditos de papel esto no es serio no tienen tiempo ni para comer la ultima es votar un rectorado y por obligación de cuando se vota por obligación esto no es democrático es dictadura pura y dura si jorobo casi todo la señora chacon esta nuevo ministro tampoco esta haciendo mucho que digamos la mayoría de cadetes no tiran la toalla por que llevan el ser militares en la sangre ¿pero cuantos se marcharon de la 70 promoción muchísimos de primer curso pero también se fueron de segundo curso y esos señores no los puedes remplazar se están cargando la columna vertebral de mi amado ejercito deberían alguien denunciar esto públicamente para que la gente se entere de lo que esta pasando y si yo puedo lo voy hacer por la carrera de mi hijo y por todos los cadetes que no tiene ni voz pero voto si y ademas obligatorio me rió yo de la etica
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Carmen Valbuena
12/02/2012 18:27:23
En contestacion al articulo del general Jose Antonio Garcia Gonzalez, desde luego que es envidiable ver a los cadetes de la general desfilar, cantar la muerte no es el final y el orgulloso rostro de aquellos cadetes que su vocacion les ha llevado ha estar en la academia. Pero no diga que los comentarios que aqui se hacen son las frustraciones de los que no conocemos la academia. En primer lugar decirle que soy madre de cadete y conozco las preocupaciones de mi hijo y no las frustraciones, mi hijo es militar de vocacion y daria su vida sin dudarlo por defender a su pais España, pero tambien esta viendo como se estan destruyendo los pilares mas basicos que tiene que tener un militar compañerismo, lealtad , entrega etc, porque este nuevo plan relega las actividades militares ,que son las que deben primar y dan prioridad al grado universitario , un grado que nada tiene que ver con la carrera militar ,como bien dice hay que adaptarse a los nuevos tiempo pero ¿a que coste? Hacer un grado universitario sin sentido que durara 4 años y 1 año de enseñanza militar me parece un desproposito y simpre afectara a la preparacion militar que nuestros oficiales deben demostrar.
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Ángel
06/02/2012 18:25:45
Profesor, mal empezamos cuando emplea usted la palabra falacia sin saber su significado y con ánimo de ofender. Como ya he comentado en este debate que nos ocupa, el rango universitario es reconocido en la ley 97/1966, derogada en 1992. Para usted, una ley adquiere la condición de "apaño" según el tiempo en que se dicta, ¿verdad? Se califica usted mismo. Puro relativismo. Podría darle mil razones pero no le creo capaz de comprenderlas. A pesar de todo, lo intentaré con algunas. El militar nunca ha reivindicado el carácter universitario de nuestra formación. Ni falta que nos hace. Nos pasamos la vida en continua formación. Nuestros cursos son exigentes. Para alcanzar determinados empleos debemos superar cursos. Para ocupar determinadas vacantes, necesitamos superar ciertos cursos. A usted, como profesor, ¿le sucede lo mismo? No necesitamos tener un grado universitario para ejercer nuestra profesión vocacional. ¿Llega usted a vislumbrar lo que una vocación significa? Necesitamos estar plenamente formados para, desde el primer día de tenientes o sargentos, aplicar los conocimientos adquiridos, los técnicos, los tácticos, los éticos y los morales. Y no queremos nada que nos distraiga en esta formación. Los modelos de otros ejércitos serán buenos para otros ejércitos. En España tenemos, teníamos, el nuestro. Y daba los resultados apetecidos. ¿Tiene usted alguna pega del comportamiento de nuestros mandos, de cualquier empleo? Como me cansa y me aburre convencer a alguien que es capaz de escribir lo que usted ha escrito, lo dejo aquí. No merece la pena. La frase “los mejor preparados de la historia de España” le desenmascara a usted. Es la misma frase que la exministra, de mal recuerdo, utilizó en la inauguración del curso en la Academia General Militar en septiembre de 2010. La continuación de la frase "...a mal que les pese a algunos...” sólo me produce pena por el nivel que algunos, siendo incluso profesores como usted, demuestran. ¡Ah! y la vocal “a” sobra en esa frase. No sabe usted ni escribir. De todas formas, si su pretensión era provocar, en mi caso lo ha conseguido.
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JLT
06/02/2012 15:39:22
Querido "profesor", esta usted errado (sin hache) no se hizo apaño alguno para reconocer a la ESM el rango educativo equiparable a los estudios universitarios de nivel ingeniero, arquitecto o licenciado, ya que en todo cumplian los requisitos para ello. Ahora de lo que se trata es de que para ser militar se exige etudiar algo que no tiene nada que ver con la profesion, pues esta demanda conocimientos que si bien se encuentran en distintas ramas (de ciencias y de letras) no coinciden al 100% con titulacion alguna. Por ello los tenientes no serán, como usted afirma, los mejor preparados. No sabrán observar y corregir el tiro de armas de apoyo, no tendrán mucha soltura con la topografia, ignorarán la táctica y el tiro, etc, etc, lo que les convertirá a ellos (y lo que es peor a los soldados a su mando) en presa fácil en situaciones como las que se viven en Afganistán a diario (y en las que vamos haciendolo razonablemente bien). El invento de los CUDs es posible que le haya venido bien a Ud y a la universidad, que nos usurpa una materia prima formidable, pero es un desastre para las FAS. Y por cierto, si el sistema es tan bueno ¿Por que examinar en oposicion a Jueces o Notarios? como licenciados en derecho bastaria con la nota. De igual forma para el MIR, abogados del estado, registradores, etc, etc. No digo profesores pues de estos es bien sabido que la mayoria proceden del endogámico procedimiento del acceso directo a PNN, sin previo ejercicio alguno de su profesión, y el politizado concurso restringido de funcionarización.
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FBF
06/02/2012 15:30:46
En este artículo se mezcla formación, espíritu militar y vocación. No me cabe la menor duda que el espíritu militar y la vocación corre por las venas de cada cadete actual en la AGM y resto de academias militares. Se sienten orgullosos de ser lo que son y serán tan buenos militares como los de promociones anteriores. Esto no implica que la formación que están recibiendo sea la más adecuada. Descuidar asignaturas de su formación militar en pro de otras de una carrera que no tiene mucho que ver creo, en mi modesta opinión, que no es lo mejor ni lo más indicado. Además no debemos de olvidar el nivel de fracaso a pesar del alto nivel de los estudiantes que han entrado en las 2 últimas promociones.
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jose angel armada sarria
06/02/2012 12:52:00
Querido Profesor, ya que ha entrado en la discusión sólo quiero ,por favor ,que me conteste ¿qué aporta a la formación de un oficial la exigencia imprescindible de un grado de ingeniería de organización industrial?.¿Por qué a un arquitecto( o lo que sea) no le exigen para serlo un grado de abogado (o lo que sea)?.Me haría un gran favor con su contestación pues nadie me ha dado una razón válida hasta ahora.Por cierto le podría dar muchos nombres de compañeros que han hecho el doctorado desde la carrera militar sin ningún problema
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antonio ruiz
06/02/2012 1:20:21
La mayoria de los comentarios que he leído,se refieren al nuevo plan de estudios en nuestras Academias y que por supuesto los comparto totalmente y me hago la misma pregunta que todos ¿porqué?. ¿poqué?,si tenemos unos oficiales, suboficiales y tropa que están dando un ejemplo de sacrificio y profesionalidad en el cumplimiento de su misión, y son el ejemplo de todas las fuerzas desplegadas en Zona de Operaciones y en el Indico. ¿Porqué?, si somos la institución más valorada. Como bien he leido no hay respuesta por parte de esas personas que deberian haberlas dado, y sin embargo han callado, porque es más fácil así, sabiendo que no están de acuerdo con ello. Actualmente el acceso cualquier puesto en la Administración o para portero de una discoteca (por ejemplo), es necesario un exámen de oposición, para ser oficial y suboficial del Ejército no. Simplemente se ingresa con la nota de PAU, totalmente injusto por los siguientes motivos: 1º NOTA DE PAU = NOTA FASE GENERAL + NOTA FASE ESPECIFICA. La nota de bachiller es un 60% de la fase general y además es inamovible,no se puede subir.Sabemos que no todos los colegios,de una misma ciudad, dan la misma nota. Si esto lo ampliamos a toda España, la diferencia es abismal y ,aunque se puede subir en las demás, es una losa muy difícil de superar.
2ºSubiendo un "escalón" más, la exigencia en el exámen de selectividad no es la misma en todas las comunidades autónomas, otra diferencia.
3º Cualquier estudiante civil puede estudiar,por ejemplo, la carrera de Derecho en muchas facultades de España,nuestra carrera no, sólo hay tres sitios. Para algunos sólo uno.
4º Hay "opositores.." que vienen de colegios americanos,o que han estudiado en colegios de paises extranjeros, y presentan unas notas de bachillerato altisimas, que no tienen nada que ver con el resto, siendo su preparación muy inferior al resto.
Podría enumerar algún motivo más, pero creo que con estos son suficientes para darse cuenta de la injusticia que se está cometiendo y en la desigualdad de condiciones en las que están todos los aspirantes.
De todo esto son conscientes en la Direccción de Enseñanza,por allí pasan todas las notas (colegios, comunidades autonomas...), también saben los resultados en las Academias y a pesar de ello hay quién dice que es un éxito este nuevo sistema, ¿qué va a decir...?
Hago mios los comentarios de Ambrosio Ramón y Armada. Manzano, efectivamente todo cambia, ¿porqué motivo este cambio?, como siempre, si funciona vamos a cambiarlo. A lo mejor es como díce Nwonknu: "Defender este plan desastroso es una jugada política..." ¿Cómo se llama? ACADEMIA GENERAL MILITAR O CENTRO ASOCIADO DE LA DEFENSA A LA UNIVERSIDAD DE ZARAGOZA. ESCUELA NAVAL MILITAR O CENTRO ASOCIADO DE LA DEFENSA A LA UNIVERSIDAD DE VIGO. ACADEMIA GENERAL DEL AIRE O CENTRO ASOCIADO DE LA DEFENSA A LA UNIVERSIDAD DE CARTAGENA.
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Carlos V
05/02/2012 17:20:01
Hace falta ser un cerebrin, en materias extra militares, para mandar una unidad en Afghanistan?. Modernizar la enseñanza militar no debe significar, necesariamente, que nuestros cadetes pierdan, ni un ápice, de los valores militares que de siempre se inculcaron en nuestra AGM. El prestigio de la FA,s se ha ganado, en gran medida, con la extraordinaria labor llevada acabo por nuestras tropas en las misiones de paz en el extranjero demostrando, en todo momento, esos valores: Espiritu de sacrificio, valor, hidalguía, eficiencia, compañerismo, entrega, abnegación. Por cierto al frente de estas tropas están generales de la época, de mi época, de aquella en que éramos, al parecer muy torpes y no nos enseñaban nada en la AGM. Sinceramente, creo que la enseñanza militar actual , en el ejercito de tierra, al menos, ha perdido el norte.
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comentarista
05/02/2012 14:38:18
mi comentario es muy simple, se estan perdiendo las virtudes militares, esos principios que todo militar debe tener y exigir a sus hombres por encima de todo.ya acabo tambien diciendo que se esta ganando en formacion universitaria que les vendra muy bien a los futuros generales de nuestro pais. gracias
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Profesor
05/02/2012 12:32:38
Estimados señores, la falacia es quien afirma que los antiguos estudios militares tenían rango de estudios universitarios. Se hizo un apaño, en tiempos pretéritos, para que esto fuese así y que ustedes cobrasen igual que otros funcionarios del grupo A del Estado. Las cosas han cambiado y mucho. Modelos similares al actual están desarrollados en Francia, Alemania o Estados Unidos con resultados excelentes. Ahora estos cadetes, que serán los mejor preparados de la historia de España a mal que les pese a algunos, se ganarán con su esfuerzo su Real Despacho de Teniente y su Grado Universitario. Además tendrán la posibilidad de acceder a Master y Doctorados. Esta es la nueva formación de aquel que quiera ser oficial de nuestras F.A.S, más técnica, exigente y sin disminuir un ápice el nivel de sacrificio y disciplina que a todo buen militar se le exige.
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Lorenzo Fndz-Navarro de los Paños
03/02/2012 20:15:32
Magníficas consideraciones de los generales Pérez Alamán, Blond Álvarez del Manzano y Ramón Martín Ambrosio con las que estoy plenamente de acuerdo y que yo he expresado de forma más "dura" pero sin que ello suponga que mis argumentos sean menos ciertos. Dos de mis hijos han terminado recientemente sus carreras, uno de ellos teniente de infantería, que al salir de la academia ha hecho el curso para el mando de UOEs y ya está destinado. El otro ha salido ingeniero industrial rama de mecánica. Obviamente he "vivido" con intensidad sus trayectorias académicas y estoy en condiciones de afirmar (ambos comparten mi opinión) que es imposible "de toda imposibilidad" cursar a un tiempo ambas carreras. La concentración y "la anarquía de horarios" que requiere el estudio de una ingeniería -dedicando con demasiada frecuencia veinte o más horas diarias al estudio- es incompatible con la vida militar que es, y debe ser, reglada "a toque de corneta". Por otra parte, la intensa actividad física, la necesaria dureza de la instrucción y las penalidades de las imprescindibles actividades en el campo, en cualquier situación meteorológica, hacen que no pueda simultanearse la formación de un militar con la de un ingeniero industrial. La "doble titulación" es una "milonga" como se pondrá de manifiesto cuando los colegios profesionales se nieguen a que la titulación obtenida por los militares durante su etapa de formación les capacite como ingenieros industriales. Pero por el otro lado puede ser mucho más grave, cuando la capacitación militar adquirida sea puesta en cuestión en el campo de batalla: por los subordinados, por el enemigo o por ambos. El verdadero problema, el problema de fondo, radica en la certera observación del general Armada Sarria: Era el "objetivo" buscado en el Programa 2000 del Partido Socialista, que ha tratado de que "la carrera militar deje de ser vocacional y pase a ser ocupacional" o dicho sin eufemismos: DESMILITARIZAR EL EJÉRCITO. Viejo -y lógico- sueño de todos los enemigos (interiores y exteriores) de España y en consecuencia de su garante. Solamente discrepo en un punto del general Armada: Cuando una ley es nefasta, como tan acertadamente la define, lo que procede es derogarla, aunque sea difícil, y hacer otra de nueva planta. Modificarla es hacer reparaciones en un edificio con los cimientos disgregados o tratar de poner en servicio una máquina con los engranajes podridos, por poner un ejemplo que sirva tanto para la ingeniería como para la milicia. Lo que resulta inaudito es que quienes pudieron y debieron evitar (por los cauces legales, naturalmente) que se hiciera la nefasta ley, colaboraron -con entusiasmo o mansedumbre- en su redacción: Que puestos en la disyuntiva de su lealtad a España y a su Ejército o a Carmen Chacón de Rubianes hayan optado por la última opción poniéndose -moralmente- ellos también la camiseta de "Rubianes somos todos"..... Y no es necesario repetir lo que decía Rubianes.
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Manuel Vargas Lázaro
03/02/2012 14:19:31
Desde 1982 en que accedió al poder ejecutivo el PSOE se fueron imponiendo unas políticas, estrategias predefinidas, con una clara intención sectaria, de la que parece que algunos de las cúpulas de las FAS no fueron conscientes y o no quisieron ver o bien algunos tenían y compartían esa misma ideología. Aquella subordinación, aceptación de las medidas que desde fuera se veían, ya entonces, como claras maniobras de división interna: relegar el peso de las FAS en la vida pública, desmilitarizar áreas geográficas por exigencias separatistas, leyes de integración de escalas y finalmente la de Enseñanza militar muestran a las claras el intento perverso de la estrategia socialista de destrucción del Ejército. Se puede uno tapar los ojos y tratar de justificar a los que, desde puestos de responsabilidad, han ejecutado, desde dentro, esas directrices. Se pueden aceptar las escusas de la obediencia debida, de que otro lo hubiera hecho peor, pero viendo fríamente a donde nos ha llevado ese camino, dónde está España tras estos años, qué papel tienen hoy en el mantenimiento de su unidad, creo firmemente que hace falta, con urgencia, reparar estos desmanes y replantear, con medidas a corto, medio y largo plazo que devuelvan a las FAS a sus auténticos cometidos. La primera medida, en mi opinión, debe ser la planificación de la enseñanza, desde los primeros años, para llevar a los jóvenes, a todos y en todas partes, al conocimiento de nuestra historia real, de nuestras tradiciones, de nuestro suelo, de nuestra cultura, lejos de sectarismos anacrónicos. Si conocen y aman a España, si se sienten orgullosos de ella, si buscan su prosperidad material y espiritual, se habrá ganado una gran batalla.
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F. Flores R.
03/02/2012 9:44:33
Me llegan noticias coincidentes desde varios orígenes de que los cadetes llegan a quedarse dormidos en clase de pura fatiga diaria debido a sus madrugones, horas de clase, estudio, preparación de exámenes y prácticas, educación física, adiestramiento, marchas, tiro y, por si todo ello fuera poco, las imaginarias. He de suponer que el mando estará informado de esta clase de efectos originados al tratar de sacar adelante dos carreras a la vez en un régimen de disciplina y de mucha exigencia física. Lo que sí está constatado es el elevado espíritu con el que los cadetes afrontan esta situación, a la que no ayuda una cierta incomprensión, por decirlo suavemente, de los cadetes de las promociones del anterior sistema de ingreso. ¿Tiene sentido todo esto?
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Atenea Digital
03/02/2012
No deje de leer también los comentarios de los lectores en el artículo: La enseñanza militar de formación de oficiales en la ley de la carrera militar, del general de brigada José Ángel Sarría (www.revistatenea.es/RevistaAtenea/REVISTA/articulos/GestionNoticias_7381_ESP.asp)
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Emilio Perez Alaman
02/02/2012 16:16:34
Mi General: Me alegra leer tu satisfacción al comprobar que en la AGM los Cadetes forman, cantan, desfilan y permanecen inmóviles como en los tiempos del General Amado, pese a estar cumplimentando su Carrera Militar con la Universidad. No son los Planes de Estudios, tantas veces cambiados y no siempre para mejorar, los que hacen posible esa demostración de disciplina. Pero no pienses que esa predisposición se deba a que el actual Plan valga más que otros anteriores. Es ese Solar Zaragozano, cuna de héroes y magníficos Oficiales, salvo las excepciones que confirman la regla, el que hace imposible variar la vocación de los jóvenes que en él se forman y que sienten en su corazón, desde su llegada, el mágico espíritu de todas las épocas de la General, que impregna todas sus piedras y no dejará que por mucho que se empeñen algunos se rompa, ni siquiera se altere su Vocación Militar.
Lo que debe preocupar es la intencionalidad que se persigue con este nuevo Plan, impuesto por los políticos con el apoyo de algunos “uniformados” situados en la excepción mencionada. Por ejemplo, adulterar o modificar la esencia de lo estrictamente castrense Pretensión que no se logrará, como tampoco lo hará el hecho de que un Mando les transmitiera en su día la idea de que iban a formar parte de un Servicio Público de excelencia, con todo mi respeto a los mismos, pero recordando por coherencia que cada Institución debe prepararse y entregarse para cumplir con la Misión que le corresponde.
Los Caballeros y Damas Cadetes, como los Soldados, Suboficiales y Oficiales encuadrados en las Unidades, sienten como se actúa modificando valores que afectan a su Vocación y Moral por parte de aquellos “evolutivos y sistémicos” compulsivos del cambio por el cambio, que no tienen en cuenta que toda variación se puede y debe hacer pero basada, para que sea útil, en unos principios sólidos. De no ser así no dejaremos de dar vueltas a ninguna parte como está sucediendo.
Todo ello se puede comprobar con facilidad, sin felices sorpresas puntúales, si se elige dedicar la vida militar con total entrega a las Unidades, única razón de ser de los Ejércitos. Allí, solo la capacidad de sus componentes para superarse ante las dificultades hará que los intentos de cambiar su actitud con Planes de Estudios, Sistemas de Ascensos, Integraciones inadecuadas de Escalas…etc , no logren quebrar su Vocación como lo demuestran día a día aún en las condiciones más comprometidas.
Así pues, que nadie se preocupe, pero tampoco se abandone, por los futuros Cuadros de Mando, y animarlos que al crecer no se alejen de los lugares donde se tienen que hacer los méritos o deméritos puramente profesionales para asumir la alta responsabilidad de dirigir y defender los destinos de una Institución incomparable e insustituible como es el Ejército de una Nación.
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Julio Garulo
02/02/2012 12:57:27
y II
En primer lugar se duplica el sistema universitario general, al crear centros universitarios de defensa, con presupuesto propio, adscritos a universidades públicas, pero con financiación del Ministerio de Defensa. Esta solución implica varias cuestiones que es necesario preguntar, con la creación de estos centros.Se ha favorecido a algunos centros y profesores universitarios y también a las propias academias militares. En segundo lugar, en relación a por qué los cadetes han de estudiar estas materias en las academias militares. No sería mejor para ingresar en las academias militares se exigiese un título de grado universitario. Lógicamente, el período de formación en las academias se debería reducir de 5 a 2 ó 3 años, lo cual podría ir en contra de intereses creados. Otra sospecha latente en la solución es que si vienen formados de las universidades, podrían tener una madurez que obligaría al profesorado a tener que modificar la finalidad, contenido y forma de enseñar, lo que afectaría también a intereses creados. Ningún alumno universitario debe estudiar otra carrera para tener derecho a ejercer los derechos que le otorga los estudios de su carrera el médico es licenciado de medicina y no necesita estudiar biología, ni química ni ninguna otra carrera (aunque después deba especializarse). El arquitecto, lo mismo. El esfuerzo exigido sobre los cadetes para superar los dos planes de estudios, militar y universitario, es demasiado elevado, sin que el rendimiento acompañe su esfuerzo. Y, acaso, al final de los cinco años, gran parte de ellos tengan que seguir estudiando para lograr la titulación de oficial porque hayan suspendido las materias civiles. Y si los cadetes aprueban todas las asignaturas al acabar el período de cinco años, siempre quedará la duda de si ha habido una disminución de las exigencias escolares para lograr el aprobado. Con lo que el resultado podría ser incluso más negativo. Han pasado dos años y hay ya estadísticas y se pueden hacer análisis sobre el resultado obtenido, análisis que deben se objetivos, sin que se realicen para justificar la decisión tomada. Las ideas brillantes y los experimentos, como dice Ángel, deben realizarse con gaseosa, porque el fracaso en este plan supondrá otro período de tiempo perdido para la enseñanza militar, para el Ejército y, fundamentalmente, para los que han sido los conejillos de indias del proyecto. Con este comentario, me gustaría indicar que otras soluciones son posibles considerar los estudios de formación de oficiales (suboficiales) como estudios universitarios (licenciado en historia,arte, ciencia militar) reforzando las materias como he indicado antes. Que se exija para ingresar un grado universitario. Otra posible solución, si se considera que los oficiales deben ir tener un título de grado universitario, facilitar los estudios universitarios, exigiendo que en un período de tiempo (10 años, antes del ascenso a comandante) sea obligatorio haber obtenido un grado universitario. Actualmente, un elevado número de oficiales superiores tienen títulos universitarios, que los han obtenido por su anhelo de conocimiento de campos próximos a la profesión militar, incluso estando en destinos muy exigentes. Y esa formación, en especial, relaciones internacionales, sociología, organización, etc., debería ser exigida para determinados destinos en puestos del órgano central de defensa y de los cuarteles generales.
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Julio Garulo
02/02/2012 12:53:57
El emotivo artículo del general García González tiene dos elementos diferentes, uno, sobre los cadetes y otro sobre la enseñanza militar. En relación con los cadetes, siempre se producen comparaciones entre los buenos tiempos pasados en los que la dureza de la vida de la Academia forjaba a algunas promociones, mientras que en períodos más recientes, cambios en las condiciones de vida afectaban a su espíritu militar. Creo que nadie pone en duda que los tiempos cambian y las FAS se tienen que adaptar, mejorando las condiciones de vida tanto de los cadetes como de los soldados en sus acuartelamientos. Este cambio no debe afectar a su formación ni adiestramiento, que debe ser incluso más duro para que tengan la disciplina interna que se necesita en las nuevas condiciones de combate, en que tendrán que hacer frente a mayores responsabilidades individuales y tendrán que tener más iniciativa para cumplir las misiones encomendadas. Pero la cuestión es la formación de los cadetes (y también, aunque no tocada en el artículo del general ni en los comentarios, la de suboficiales). También hay que adaptarse a los nuevos tiempos. Pero, hay que preguntarse si la solución propuesta en la ley de la carrera militar es correcta En el año 1966, se consideró que la formación en las academias militares tenía consideración universitaria y se cambió el procedimiento de acceso, se debía haber aprobado el curso preuniversitario y el acceso a la universidad, de la misma forma que para cualquier otra carrera. Como alumno de ese período, mi pega fundamental al programa de estudios fue que, frente al elevado nivel exigido para el ingreso, el nivel de las materias en la Academia General Militar era terriblemente muy bajo (no así en la Academia de Artillería, desconociendo el nivel del resto). El siguiente plan suponía cambios en el ingreso, con un selectivo muy fuerte y estudiar en la Academia el primer y segundo curso de una carrera. Creo que fue un fracaso. Con dos problemas, no había tiempo para compaginar las dos formaciones, la específica militar y la universitaria. Y por supuesto hay que buscar soluciones al problema de la enseñanza. El nuevo modelo de enseñanza parte de un supuesto básico implícito en la ley (preámbulo y artículo 44.1)LA ENSEÑANZA MILITAR ES UNA ENSEÑANZA DE SEGUNDO NIVEL, NO UNIVERSITARIA. Por ello, los alumnos tienen que obtener un título de grado universitario. Automáticamente, eso supone, que, frente a lo reconocido en 1996, todos los que hemos sido oficiales en planes anteriores no tenemos la categoría de enseñanza universitaria Creo que la formación militar si tiene un carácter universitario, siempre que el nivel de estudios de las academias sea el adecuado. Hay importantes materias, además de las específicas militares (unas comunes y otras específicas, según la especialidad fundamental) y otras más generales, claves para la formación de un oficial (suboficial) que ha de participar en operaciones internacionales, con otros ejércitos, y que van desde historia general y militar, geografía, organización, liderazgo, derecho militar, relaciones internacionales, política internacional, antropología cultural y sociología, entre otras. La hipótesis de que la enseñanza militar no es universitaria es para mí origen de graves errores para plantear la formación de oficiales y suboficiales. La solución adoptada es, por ello, para mí errónea, tanto a nivel organización militar, como para el propio alumno.
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Javier, legionario
02/02/2012 10:33:06
Agradezco a Ángel su respuesta, pues opinamos de manera coincidente. De paso, demuestra que el culto al heroísmo, al verdadero, y la defensa de los verdaderos héroes sigue teniendo adalides en esta España nuestra en la que es frecuente dar el calificativo de héroe a cualquiera que cumple con su deber. Es preciso acabar con la vulgarización del concepto y de su relativización. Con tantos héroes como parece haber cada día según se nos informa por la televisión, ¿de cuántos perdura su memoria al cabo de una semana? En cambio, el cabo Suceso Terrero y tantísimos otros de ese empleo y de los demás, de esa guerra y de las otras, siguen estando presentes entre nosotros porque somos muchos los que aceptamos que, tanto en la paz como en la guerra, sólo merece la pena seguir el camino de la exigencia y del servicio a los demás, calladitos, sin llamar la atención, sabiéndonos observados, eso sí, por los que ya no perderán el verdadero calificativo de héroes. Y sobre Peter Kemp, su testimonio es uno más de los que hay que leer para hacerse una idea lo más completa posible de aquellos años de lucha. Lo que sí resulta interesante es, como extranjero, su rotundidad al opinar sobre los ataques de los legionarios.
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Enrique
01/02/2012 21:23:08
Flexibilidad, como principio complementario en la vieja doctrina militar, se definía como la capacidad de adaptarse a las continuas mutaciones de la situación. Llevado a la vida ordinaria es sin duda un buen principio, pero no significa en modo alguno impedimento al debate y, más aún, si las opiniones son difícilmente aceptables porque expresan gratuitamente descalificaciones a opiniones contrarias calificándolas como frustraciones. En mi opinión, la enseñanza militar, como tantas cosas en la milicia, se han visto demasiado condicionada desde fuera de lo castrense. Yo también dudo del resultado aun aceptando que solo el tiempo dará o quitara la razón.
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Luis del Moral Villamor
01/02/2012 20:56:12
Siempre es apasionante ser testigo de la sucesión generacional que provocan quienes habrán de ser el relevo de los que vamos dejando las responsabilidades profesionales. Hijos y nietos viven y vivirán unas realidades diferentes por técnicas, aplicaciones y situaciones complejas derivadas de un mundo con trasformaciones impresionantes, pero no podemos olvidar que las personas y sus sentimientos, no difieren mucho de lo que se ha exigido siempre al militar de cualquier otra época. Hay que adquirir los conocimientos necesarios para desarrollar la profesión militar (sin complejos) y fomentar las virtudes castrenses, en muchos casos muy diferentes a otros servicios públicos menos vocacionales y más en un mundo tan materialista como el actual. El problema no son los cambios sino hacerlo a peor, ampliando unos supuestos conocimientos de dudosa aplicación e interés en detrimento de un espíritu militar minusvalorado por complejos personales o sociales. El Ministro de Defensa acaba de anunciar en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados -su intención de perfeccionar el sistema de enseñanza militar, buscando “la excelencia” de las materias que se imparten para que los militares progresen tanto en su empleo militar como en su formación académica-. Veremos como se traducen estas palabras y proporcionan resultados que no nos produzcan tantas inquietudes como hay ahora.
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luis M.Sinde
01/02/2012 19:37:24
El Sr Blond parece tener una fijación contra la participación de los Sres Garcia Gonzalez y Narro en ATENEA.Le pasa lo contrario que a mí que siempre leo sus comentarios con interés porque suelen plantear temas importantes y aportar puntos de vista interesantes.Lo que no sé de donde deduce el Sr Bolnd esa condena generalizada.Me he tomado la molestia de contar en el caso del Sr Narro,ya cerrado, el otro sigue abierto, los pro y los contra:247 frente a 309.No veo esa aplastante descalificación.Seamos mas flexibles
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Ángel
01/02/2012 19:06:59
Para el general Blond. Mi general, me permito algunas observaciones a su comentario. En primer lugar, creo que olvida la magnífica respuesta del general Pérez Alamán al artículo del general Narro sobre la revisión de estructuras. Bastante más enjundia, alcance y calidad en aquél que en éste. El rechazo de la mayoría, como dice, a las ideas de los generales Narro y García González debería hacer reflexionar, primero a ambos y después a Atenea. Respecto a la enseñanza de formación, es curioso que sólo se una, expresamente, a lo que aporta el general Armada cuando otros, antes y después, decimos lo mismo aunque en un tono coloquial y no de manera enumerativa. Este asunto no es, en absoluto, baladí ya que lo que las Fuerzas Armadas, y por tanto España, se juegan con la enseñanza de formación es, nada menos, que el futuro. Creo que no se le está dando la importancia que tiene. Mi general, me alegro que no sea un frustrado aun teniendo inquietudes. Por último, entender el último párrafo es difícil, al menos para mí, aunque saco en consecuencia que en Atenea debe haber otras opiniones y criterios en lugar del “pensamiento único”. No puedo estar más de acuerdo.
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Ángel
01/02/2012 18:24:25
Para Javier, legionario. Me ha satisfecho totalmente su comentario respecto a retirar la referencia al Cabo Terrero. Asumo que no estaba en su ánimo banalizar su figura por lo que me alegro de su decisión. En los últimos años ha habido tanta y tanta banalización de la condición militar que quizá los que tenemos inquietudes y estamos frustrados vemos fantasmas donde no los hay. Respecto a Peter Kemp, supongo que se refiere a su libro “Legionario en España”. Tiene sus cualidades pero no es precisamente un ejemplo que refleje lo que fue la guerra civil ni de la actuación militar tanto del Requeté como de la Legión, en general. Pero ésta es sólo mi opinión. Un abrazo legionario. Ángel
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Carlos Blond Álvarez del Manzano
01/02/2012 14:56:44
Que difícil es plasmar en una misiva lo que se piensa o se siente, pero debo reconocer que a pesar de ello y con mejor o peor fortuna han aparecido en el recuadro de “Comentarios” bastantes opiniones en relación sobre dos artículos firmados por los Generales retirados, Narro y Garcia Gonzalez y con temas de fondo de tremenda actualidad como es la Reforma de las actuales Estructuras y la Enseñanza Militar.
Comentarios y su adhesión o rechazo a lo expresado están recogidos en estas páginas y permite comprobar el rechazo de la mayoría a la idea de sus autores Narro y García Gonzalez, no dudando que haya otras corrientes de opinión que estén de acuerdo con lo que exponen.
Mi parecer al artículo sobre la Reforma de Estructuras lo expuse en su momento y en relación al de los Nuevos Cadetes me uno totalmente a lo que aporta el General José Angel Armada en su Comentario: ¿Porque un grado universitario?, ¿Que aporta el grado de ingeniería de organización?, ¿Para ser militar es imprescindible obtener un grado de otra que no tiene nada que ver con ella?, ¿ En el mismo tiempo de 5 cursos dos carreras?.
No me extraña el entusiasmo por el nuevo proyecto, de D. Antonio Elipe Director del Centro Universitario de la Defensa como del resto de los componentes de la Universidad de Zaragoza, faltaría mas con el alumnado que han puesto en sus manos.
Las críticas sobre la posible pérdida de espíritu militar de los nuevos cadetes, NO SON CIERTAS, mi General no se cuestiona ese tema, lo que se cuestiona es el resultado final y en eso es los que disentimos y por mucha prospección de futuro que se haga solo el tiempo dará la razón.
A mí como a otros muchos no nos cabe la menor duda que el nuevo sistema va en detrimento de la FORMACIÓN MILITAR.
Si Atenea admite comentarios, perdóname y permíteme expresar mi opinión, que no frustración, al menos yo ninguna en mi carrera militar, pero ante puntos de vista opuestos, la inquietud porque el nuevo Ministro, espero, creo y deseo que no, atienda solo a asesoramientos de los que formando parte del Grupo de Asesores de la Revista Atenea expresan criterios no compartidos por una gran parte de componentes del Ejército, en activo y retirados.
*Carlos Blond Álvarez del Manzano, General de Infantería
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B. Magán
01/02/2012 13:09:57
Interesante exigencia la del espíritu legionario a los oficiales. Pero ¿de dónde habría de salir esa juventud? ¿Cómo se les forma? ¿Eso se aprende sólo en la Legión?
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F. Flores R.
01/02/2012 12:53:43
¿Sabría alguien explicar por qué es sólo en la Academia General Militar, y no en la Naval Militar ni en la del Aire, donde se produce ese elevadísimo número de bajas de cadetes? En los dos últimos centros de enseñanza no sucede nada parecido. Es una cuestión sobre la que hay que reflexionar seria y detenidamente y, luego, adoptar decisiones.
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Javier, legionario
01/02/2012 10:26:07
Retiro, en atención a las consideraciones de nuestro amigo Ángel el uso de la referencia al heroico Cabo Caballero Legionario Suceso Terrero y le ruego, y a todos los que haya molestado, lo disculpe pues en mi ánimo no estaba banalizar su figura sino, precisamente lo contrario, tomar su ejemplo como voz autorizada por su heroísmo para llamar la atención acerca del verdadero fin de la formación de nuestros oficiales.
Añado una consideración más. Habiendo formado la mejor infantería del mundo, como la describió al verla atacar el británico Peter Kemp, ¿qué habría dicho nuestro Fundador sobre la actual formación de los oficiales si tuviera la oportunidad de escribir en estas aportaciones? Creo que diría, más o menos, necesito oficiales ejemplares, capaces de llevar a sus hombres a la victoria sin importarles lo que costara, mirando a la muerte cara a cara, alegres, orgullosos y desafiantes diciéndole no me importas, no me asustas, venceré.
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J.M. R. de la Obra
01/02/2012 9:09:05
Manzano, estoy totalmente de acuerdo contigo. Las virtudes castrenses perennes son: Patriotismo, honor, disciplina, abnegación, compañerismo, lealtad, tradición y valor. Por desgracia cuando todos esas virtudes son pisoteadas por la clase dirigente haciendo de su capa un sayo, retirando a nuestros héroes de los acuertelamientos, politizando ideológicamente al Ejército es sus usos y costumbres, sustituyendo el ideal del servicio a España por una carrera material donde lo importante es el empleo que se alcanza y no la entrega en el servicio, permitiendo el insulto público de autoridades civiles a lo que para el militar es lo más sagrado: la Bandera como símbolo de la Patria, renegando de 500 años de sangre derramada por los campos de Europa, América, África y Asia en defensa de los más altos ideales humanos, inventando una historia por ley, amparando y defendiendo a personajes que insultan a España...cuando todo eso ocurre, la verdad, es que aquí hoy, como ayer y siempre, la principal hazaña es obedecer, sin pedir ni rehusar.
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El Cid
31/01/2012 23:34:50
O mucho tiempo se perdía antes por dedicarlo en exclusiva al tema militar o mucho se está perdiendo ahora por no hacerlo, pero que sean correctos dos sistema tan opuestos...no me lo creo.
Yo me quedaría con el primer sistema.
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Ángel
31/01/2012 22:51:31
Quizá muchos no sepan quién fue el Cabo Legionario Suceso Terrero, que acudió desde “El Atalayón” en socorro del blocao “El Malo”, en las faldas del Gurugú, cerca de Melilla, en 1921 y donde murió heroicamente junto a toda su escuadra, cumpliendo con el Credo Legionario. No me ha gustado el empleo de su nombre (además, mal escrito) para hacer un comentario en este sitio. Me ha dejado mal sabor de boca. Me parece una falta de respeto. No viene a cuento. Podría haberse dicho lo mismo que se pretende decir pero sin utilizar irreverentemente el nombre de un héroe. Gracietas como ésta, sobran. Repito, no me ha gustado nada.
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S. Avila
31/01/2012 19:51:32
Querido A. Manzano, estando plenamente de acuerdo con tu opinión, no resisto la idea de tratar de complementarla. La naturaleza humana se encuentra sumida de forma habitual en dos tipos de problemas: los que son operativizables y los que no lo son. Los primeros admiten fórmulas y recetas de tal forma que, estando suficientemente instruidos, todos tienen solución como el cálculo de estructuras, recetas de cocina, energía necesaria para impulsar una nave, etc. En los segundos no hay fórmulas, sino grandes criterios de actuación, interpretables en función de la situación, de la persona, del interlocutor. Son todas las situaciones problemáticas relativas a la persona y sus relaciones, jefatura, liderazgo, negociación, etc. Pues bien, la enseñanza militar está dando un paso desde la enseñanza en el carácter, que es lo fundamental (principios, valores, problemas no operativizables) y en el intelecto, que es lo complementario (cálculo, derecho, física, todo ello operativizable), hacia el intelecto, que pasa a ser lo fundamental con menoscabo del carácter. Pero, sin el carácter adecuado, el liderazgo intelectual va habitualmente en dirección contraria al liderazgo moral. No se trata de hacer bien el mal, se trata de hacer bien el bien. La enseñanza militar siempre fue muy superior a la universitaria por cuanto daba importancia a un viejo anhelo del ámbito universitario (Santiago Ramón y Cajal, entre otros, lo deseaba fervientemente): la formación integral del individuo. En el mejor de los casos, la universidad forma el intelecto pero entrega auténticos analfabetos emocionales al mundo. Corremos el mismo peligro con la nueva enseñanza superior militar. No se trata de formar valerosos y aguerridos ignorantes sino, sobre la base de un carácter excepcional, construir un conocimiento adecuado.
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Ambrosio Ramón
31/01/2012 18:18:25
Al funcionariado se accede, tradicionalmente, por Oposición. Una oposición dura que permite eliminar a los que "pasaban por allí". Un mal bachillerato (en una edad "difícil", con situaciones familiares complejas, alguna mala compañía o simple inmadurez) no debería servir de excusa para eliminar a un candidato vocacional. Los aspirantes tardaban 1, 2, 3 y hasta 4 años en ingresar, pero cuando lo hacían demostraban que el esfuerzo y la ilusión les había premiado con un ingreso deseado (y mil veces soñado). No se puede prescindir de gente honesta, trabajadora y con vocación por un bachillerato "no excelente". Y lo que es peor, hay chicos y chicas que se están empadronando en ciertas regiones para tener más probabilidades de mejorar su nota de selectividad. A muchos de mis compañeros les costó ingresar, pero luego han demostrado ser igual o mejores militares que los que ingresaron a la primera. Para cumplir la misión constitucional no hace falta gente estudiosa, que también, sino personas honestas, comprometidas con su profesión y dispuestos a entregarlo todo por defender, sobre la base de los valores, a su patria y sus conciudadanos. Por eso es más fácil aceptar el recorte de los derechos constitucionales, porque creemos en lo que hacemos. Nunca me ha hecho falta un título civil para cumplir con mi trabajo, y eso que los militares pasamos media vida estudiando. Creo que el actual modelo de enseñanza de formación debería ser revisado en profundidad para dejar de perjudicar a jóvenes que no han estado a la altura del sobresaliente durante 2 años de su adolescencia, o que siendo de letras desean ser oficiales y suboficiales de las FAS/GC. ¿Por qué no se becan los estudios civiles una vez egresados de las academias? Es decir, ¿Por qué no se apoya a la infinidad de profesionales que cursan actualmente estudios universitarios por amor al conocimiento: derecho, ingeniería, cc sociales, políticas, periodismo? ¿Por qué exigir un título "descaifeinado" que condena a los Cuerpos de Ingenieros a la extinción? ¿Por qué no se eligió ADE o Derecho? ¿Por qué cada Ejército y la GC van por caminos "civiles" distintos? En fin, sigo sin saber qué problema estamos solucionando con este nuevo sistema.
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A. Manzano
31/01/2012 12:35:55
Mi tío, antiguo coronel, se disgustaba cuando ingresé en la Academia General Militar y le explicaba cómo era la vida del cadete. Opinaba él que, comparándolo con su época (años 50-60 más o menos), en la mía se habían perdido valores castrenses, que nuestra formación era menos exigente, que había menos horas de estudio y otras valoraciones equivalentes. Si ahora comparara yo mis años académicos en la AGM (ingresé en 1975) con los actuales, estoy seguro de que yo me vería en la misma percepción que mi tío y opinaría casi igual. El tiempo lo cambia todo: la enseñanza, las escalas, la orgánica, el armamento, etc. Hasta los principios inmutables del arte de la guerra mutaron. ¿Cuál debe ser el suelo firme sobre el que se debe edificar la formación de los oficiales? Patriotismo, espíritu de servicio, capacidad de sacrificio, sentido histórico y de trascendencia de la profesión militar, cualidades guerreras, capacidad de liderazgo, cualificación técnica. Invito a los lectores a que vayan añadiendo a esta corta lista los valores que crean que deben enseñarse en nuestras academias.
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Cabo CL. S. Terreros
31/01/2012 12:05:55
Por lo que estoy leyendo, no creo que la formación de los oficiales actuales permita que afloren tenientes y capitanes como los que yo ví con mis propios ojos en primera línea, volando entre nubes de balas, asaltando los primeros e impulsando a sus legionarios a vencer o a morir, dando ejemplo constante de valor y sacrificio.
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Vértice P 2
31/01/2012 11:40:42
Para ser médico, ¿es exigible tener otra titulación superior? ¿Y para ser arquitecto? Nadie contesta que sí. ¿Necesita la profesión militar, necesita la formación militar de los oficiales, el aval de otra carrera para que sea buena, de calidad y útil a sus fines? Reconozcan con humildad tanto los que diseñaron este sistema, como los que no lo combatieron lo suficiente, como los que lo aceptaron, que era un absurdo desde el inicio. Y de ahí queda invalidado todo lo diseñado a posteriori. Y los resultados están ahí. Para ingresar en la AGM: Sistema 1: la clásica oposición resuelta en una semana. Sistema 2: selectivo "físico" al 50% (70 días durísimos en Talarn) seguido de un curso escolar selectivo al 50% (en el acuartelamiento de Los Leones). Sistema 3, 4, ... ¿Cómo es que no se da con la clave? Creo que, para formar buenos oficiales ¿de esto se trata, no?, se hace preciso en primer lugar una buena selección que aparte a los que no tienen vocación militar ni voluntad de esfuerzo, ni ganas de vivir el exigente mundo del patriotismo y del espíritu de servicio que entraña la profesión militar. Formemos militares, formemos tenientes y capitanes capaces de ser el ejemplo e instruir a sus hombres para la lucha, para vencer al enemigo, también para el instante supremo de entregar, literalmente, sus vidas por la paz de los españoles y, como recoge la Constitución, para garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional. La verdad, muchas veces creo que nadie se lee el artículo 8.1 de la Constitución. Éste es el primer paso.
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jose angel armada
31/01/2012 11:24:40
Mi General,comprendo perfectamente tu emoción en el acto de homenaje a los Caídos en el marco entrañable de la Academia General Militar. Sin embargo no creo que haya nadie que dirija sus críticas hacia "la posible pérdida de espíritu militar de los cadetes" derivada del nuevo proyecto.Creo que tiene razón aquel viejo militar que sostiene que los que se acercan a la vida militar tienen algo en el corazón que no depende de los planes de estudio,y que se llama vocación.No ,mi General ,no se trata de eso. Se trata de que los criticamos el nuevo sistema tenemos razones objetivas para hacerlo.Lo criticamos por: -No haber podido conocer ni un solo argumento que avale la necesidad de obtención de un grado universitario para ser oficial -No comprender qué aporta el grado de ingeniería de organización industrial a la formación del oficial. -Considerar que es una ofensa que la carrera militar sea la única que para superarla sea imprescindible obtener un grado de otra que no tiene nada que ver con ella. -Conocer ,por escritos del Director de la Academia, que el nuevo sistema imparte menos Instrucción y Adiestramiento y menos formación general militar. -Por estimar que si con el mismo número de cursos(5) se hacen dos carreras, será a costa de la formación miñlitar. Por todo ello, mi General, y sólo es un resumen, y sin tener nada en contra de los profesores universitarios,somos críticos con el nuevo modelo y apoyamos su reforma.
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Ángel
30/01/2012 19:26:37
Nadie prejuzga, mi general. Pero los experimentos se hacen con gaseosa. Si el sistema, como hay inquietantes indicios, no da los resultados esperados, ¿se anulará el nuevo sistema o se profundizará en el error? Hablemos de todo lo militar. En los últimos 30 años jamás he visto rectificar un error. Y se han cometido y muy graves. Jamás he visto a nadie asumir la responsabilidad del error cometido. Y las hay y muy graves. Además, ¿qué elementos tiene VE para prejuzgar que los nuevos militares serán mejores que los que les precedieron? ¿Mejores en qué? ¿A cambio de qué? Me resulta anecdótico que VE prejuzgue, ensalzándola, la cualidad militar del cadete por la inamovilidad en una formación o por el canto vibrante de un himno. ¿Cuál es el problema que había antes que el nuevo sistema de ingreso y formación ha venido a arreglar? ¿Qué cualidades añade al militar la dudosa obtención de una titulación civil junto con el despacho de teniente? Se están formando tenientes al 40 por ciento e ingenieros al 60 por ciento. Y respecto a los suboficiales, estas reflexiones también les son de aplicación. Por poner sencillos ejemplos, esto es como la integración de escalas: ¿qué problema había que esta malhadada medida ha resuelto? Esto es como la eliminación de las promociones, como concepto y como realidad: ¿qué problema, de existir, ha resuelto? Hay un principio elemental (chascarrillo, tal vez) que recomienda que si el invento funciona, no lo toques. Y si lo has tocado, búscate a alguien a quien echarle la culpa. ¿Funcionaba el “invento”? ¿A qué tocarlo? ¿Por qué y para qué? Si el sistema de ingreso y formación es un error, ¿quién asumirá las consecuencias?, ¿cómo se exigirán responsabilidades?, ¿alguien dirá: sí, fui yo, me equivoqué y asumo las consecuencias? Permítame que lo dude. Además, ¿qué arreglaría? La frase final es absolutamente rechazable. Quienes tenemos inquietudes no somos necesariamente unos frustrados. El Mando también se equivoca. Lo malo es que no lo reconoce. Pues mí nadie me quita de la cabeza que existen segundas intenciones, y de largo alcance, en todo este asunto. Se llama ingeniería social. Y, aunque lo diga un ministro, un problema no se resuelve mediante la gestión del error, sino por la anulación de la norma que lo provocó. Lo demás son componendas y paños calientes. Y, regresando al principio, será ahondar en el error.
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Nwonknu
30/01/2012 17:39:36
¿Cuando uno va a un concesionario... de quien se fía más?¿Del director del concesionario o de los usuarios de los coches que ha vendido?¿El coche se sabe si es bueno viéndolo en el concesionario solamente 1 día? ¿o viendo las mil y una pruebas de rendimiento que se le hacen? Es muy bonito, desde ahí arriba, y tras tan agradable invitación, hablar maravillosamente del nuevo plan y sus cadetes. Solo diré una cosa, ojala pudiera oír las conversaciones del día a día acerca de la situación actual de esos cadetes que están allí sufriendo este nuevo plan y de la gente de las últimas promociones del viejo, que son los más grandes testigos de las diferencias de un plan a otro. El plan es un desastre. Se están formando ahora mismo ingenieros civiles, con siquiera la decima parte de formación militar que se tenía entonces, y todo con la promesa de que en el último año de carrera, se les enseñara todo lo que no han aprendido en cuatro años. Luego está el tema del fracaso de estudios. Muchos se han ido, muchos han repetido, y.... no nos engañemos, la mayoría de los que han pasado curso es por tener muchas asignaturas convalidadas de 1er curso. Que la gente no se lleve a engaños. Defender este plan desastroso es una jugada política, y están jugando con los futuros de muchos jóvenes con mucha ilusión, que eso, por suerte, no ha cambiado. Ojala alguien con poder de cambiar esto, se de cuenta de esta realidad, lo medite, y haga algo al respecto.