Hemeroteca | Newsletter | Normativa | Enlaces | Agenda              Acceda a la web del grupo Atenea
            Busca en Atenea Digital todo aquello que contenga alguna de las palabras escritas. Si introduce comillas al principio y al final buscará todo aquello que contenga la frase exacta introducida. Buscador Avanzado
   sábado, 25 de mayo de 2013
         PORTADA     | OPINIÓN | NACIONAL | INTERNACIONAL | IBEROAMÉRICA | INDUSTRIA / OBSERVATORIO | ENTREVISTAS | PATRIMONIO

Guerra, robots y ética

Mario A. Laborie Iglesias

   miércoles, 19 de octubre de 2011

El pasado 12 de octubre, Estados Unidos mató a cuatro militantes de la Red Haqqani en Waziristán del Norte(Pakistán) utilizando un Vehículo Aéreo no Tripulado (UAV, en siglas en inglés) armado con misiles. Según la Counterterrorism Strategy Initiative, desde que comenzó 2011 y hasta el pasado 2 de octubre, EEUU ha llevado a cabo un total de 60 ataques con UAV contra insurgentes en el noroeste de Pakistán. Estos ataques, según la misma fuente, habrían producido hasta un total de 470 muertos, de los que 434 serían miembros de alguna de las organizaciones que operan en Afganistán contra las fuerzas occidentales y el resto bajas civiles. Además, la muerte de Anwar al-Awlaki, el propagandista de Al Qaeda, el 30 de septiembre en algún lugar de Yemen, atestigua que la actividad de los UAV no se circunscribe únicamente a Pakistán, sino que se extiende también a otros escenarios.

En los últimos años, la utilización de máquinas no tripuladas por parte de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos y también de su Agencia Central de Inteligencia (CIA), como los Predator o los Global Hawk, ha seguido una tendencia de crecimiento imparable. Mientras que durante todo el periodo 2004-2007 se produjeron siete ataques con drones contra objetivos localizados en Pakistán, en 2010 ese número había ascendido a 118.

Existe prácticamente un consenso general sobre las bondades de estos robots: son baratos en comparación con los medios tradicionales, más fiables, más rápidos, son ajenos a la fatiga, reducen los "daños colaterales", no conocen el miedo y, lo más importante, no arriesgan la vida del piloto. Estas características han provocado un gran interés hacia estas nuevas máquinas de guerra. En la actualidad, más de 40 países, entre los que se encuentra España, tienen acceso a la tecnología asociada a estos robots y sus arsenales disponen en mayor o menor medida de algunos de ellos. Asimismo, al menos Israel y el Reino Unido han utilizado UAV armados para atacar objetivos de "alto valor".

Los avances tecnológicos están permitiendo el desarrollo de una nueva generación de robots que estará lista antes de que finalice la década actual. El futuro en este campo pasa por la creciente automatización y la aparición de los denominados Robots Autónomos Letales (RAL). El término "autónomo" debe entenderse en el sentido de que la máquina es capaz de adoptar por sí misma las decisiones necesarias sin ninguna participación humana, así como "aprender" de sus propias acciones.

La pugna para conseguir un arma que permita alcanzar a tu enemigo a una distancia en la que él no pueda hacer lo mismo contigo, es tan antigua como la guerra. Sin embargo, el empleo de UAV parece estar señalando un cambio esencial en los modos y formas en que hasta ahora se ha conducido la guerra, levantando importantes controversias. La llegada de los RAL no hará sino incrementar esa polémica.

Durante siglos, la aplicación de la fuerza letal en Occidente ha sido congruente con los principios del ius ad bellum (razones legítimas para entrar en guerra) y con el ius in bello (reglas aceptables en la guerra o Derecho Internacional Humanitario -DIH).

Con respecto al ius ad bellum, una importante restricción al recurso a la fuerza emana de la tragedia y el desgaste político que supone la vuelta a territorio nacional de los cadáveres de los soldados muertos en campaña. Cada vez más, la aplicación en operaciones militares de la "doctrina cero muertos" se ha vuelto una condición previa a todo planeamiento. Sin embargo, las autoridades políticas pueden verse tentadas a iniciar una acción armada por medio de robots sin los inconvenientes antes mencionados, pudiendo incluso realizar una operación encubierta. Por consiguiente, la utilización de robots podría servir de incentivo para la acción armada, al eliminar los sentimientos éticos asociados a la guerra.

Por otro lado, y dejando aparte si las acciones de los UAV en Pakistán pueden ser consideradas "ejecuciones extrajudiciales", el ius in bello se sustenta esencialmente en dos principios: responsabilidad y proporcionalidad.
En primer lugar, la responsabilidad de las consecuencias directas o indirectas de una determinada operación militar recaen en el que la lleva a cabo, en particular, y sobre la cadena de mando, en general. Pero, imaginemos que una acción armada, llevada a cabo por un RAL, que podría estar incluso operado por contratistas de seguridad privada, es considerada contraria a los usos y costumbres del DIH ¿En quién recaería la responsabilidad? ¿Dónde empieza la responsabilidad humana? ¿En el fabricante? ¿En el político que ha autorizado su utilización?

Por otro lado, con la aplicación del principio de proporcionalidad, se trata de evitar daños excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa prevista. El DIH prohíbe los ataques indiscriminados, entendiéndolos como aquellos que pueden alcanzar indistintamente a objetivos militares y a personas civiles o a bienes de carácter civil.

En este punto la valoración del ser humano, que comporta no sólo la formación técnica, sino también los principios morales se antoja crucial. En el futuro ¿serán los robots capaces de actuar de acuerdo a esos principios?
En conclusión, el uso de robots en los conflictos armados encierra un importante componente tecnológico, pero sin lugar a dudas son las cuestiones sociales, políticas y éticas las que comportarán una especial relevancia para el futuro. En cualquier caso, el debate sobre ética y guerra robotizada está ya sobre la mesa.

Untitled Document
Comentarios
Añadir comentario Total comentarios 0
Introduce tu comentario
  Para una correcta recepción de sus comentarios, le rogamos que redacte los textos sin utilizar puntos y comas [;] ni apóstrofes [']. La longitud máxima de su comentario no deberá exceder los 4.000 caracteres. Para cualquier duda o aclaración: webmaster@grupoateneasd.es

Nombre
Email*

Comentario*

e4w4s1
Código* Introduzca el código que se lee en el cuadro superior
 
 Atenea se reserva el derecho de no reproducir los comentarios que se consideren ofensivos, contengan insultos personales o no estén relacionados con el contenido del artículo.
   REVISTA ATENEA
   LO MÁS LEIDO
   VÍDEOS
   AGENDA
   DESTACAMOS

Análisis

Documentos Atenea

Documentos Atenea

Normativa General

Organización

Personal

Internacional
Hemeroteca | Multimedia | Newsletter | Enlaces | Agenda       Acceda a la web del grupo Atenea
 
 
Contacto | Aviso Legal | Quiénes somos | Publicidad | José Abascal nº 18 · 28003 Madrid
Tel. 91 594 52 55 · Fax 91 448 80 95