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18 agosto 1844. El teniente coronel Antonio Elorza es nombrado director de la fábrica de armas de Trubia

Aurelio Valdés   jueves, 18 de agosto de 2011

El 18 de agosto de 1844 se pone en marcha un proyecto decisivo en la industria española, con la asunción por Antonio Elorza de la dirección de la Fábrica de Armas de Trubia. El teniente coronel será, con ello el "auténtico transformador de la industria siderúrgica española a mediados del siglo XIX".

Escultura de Antonio Elorza en la fábrica
de Trubia
/ Obra de José Piquer y Duart

La fábrica de Trubia había surgido a mediados del siglo anterior a propuesta del ingeniero de Marina Fernando Casado de Torres, ante la necesidad de buscar una nueva localización de la industria militar española del norte de España lejana de la frontera con Francia, ante el inminente peligro de conflicto entre los dos paises. En su Memoria, redactada apenas en un mes a instancias del Ministerio de la Guerra, el marino recomienda la zona de confluencia de los rios Trubia y Nalón en Asturias para ubicar allí una nueva fábrica de munición, dada la proximidad de materias primas y la facilidad de transporte barato de material a la costa. Esta primera temporada de actividad de la instalación industrial queda paralizada por la guerra de la Independencia. Los hornos se apagan, se dispersa el personal y hasta 1844 la factoria no es más que una mera sucursal de la Fábrica de Armas de Oviedo.

En estos años el artillero Elorza, habia participado activamente en el levantamiento de Riego en Cabezas de San Juan en 1820 y tres años después tuvo que exiliarse a Lieja, lo que le permitiria una formación técnica de alto nivel y una aproximación a los conocimientos metalurgicos de varios paises punteros europeos. Tras su retorno a España en 1828, requerido como experto metalurgico, se pone a trabajar para Agustín de Heredia, empresario promotor de la siderurgia española, que le asignará la dirección de las fábricas de Marbella y El Pedroso.

Ante la petición del Director General de Artilleria, Francisco Javier de Aspiroz, se incorpora en activo al ejército para llevar adelante una completa remodelación de la fábrica de Trubia, ampliando sus caducas instalaciones para la obtención de hierro fundido, que permitiese la dotación de artillería de plaza, de costa y naval. En la Memoria, que redactó antes de concluir el año, Elorza traza las líneas maestras de la actuación que llevará adelante en los años siguientes. Se construirán nuevos hornos, como los primeros en España de coque, denominados Daoiz y Velarde, en recuerdo a sus admirados héroes del dos de mayo. Se amplian los talleres, así como las instalaciones administrativas, logisticas y habitacionales para los empleados. También se mejoran, sustancialmente, los medios de comunicación y se lleva adelante un ambicioso plan de repoblación de arbolado, importando las especies al extranjero, para paliar la desforestación del entorno provocada por la anterior utilización masiva del carbón de leña. Las inquietudes artísticas de Elorza propician la creación de una sección de producción de notables esculturas de bronce. Uno de los aspectos mas destacados de su legado fue la creación de la Escuela de Formación Profesional Obrera, que durante muchos años proporcionó a Asturias una élite de trabajadores especializados en metalurgia.

Elorza permaneció al frente de la fábrica de Trubia hasta 1863, el periodo de dirección continuada más largo de los dos siglos de existencia de la fábrica. Estos años de mediados del siglo XIX son los más destacados y estudiados en la historia de la institución. Como hemos señalado nuestro artillero no solamente reconstruyó las instalaciones fabriles, dotandolas de medios para la obtención de material de armamento moderno, sino que, además, tuvo el privilegio de pertenecer a un grupo de militares, como Agustin de Bethancourt, Francisco de Luján, Carlos Ibáñez del Ibero o Gonzalez Hontoria que durante el siglo XIX ayudaron decisivamente a que España se incorporase a la decisiva modernización de la ciencia y la técnica.

Fotografía de portada: Fábrica de cañones de Trubia / Cañon de 30,5 cm. "Ordoñez". 1924.

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