Conozco a la Comandante Cañadas desde hace muchos años y creo poder afirmar que el titular que Atenea Digital le dedica, con motivo de la entrega del Diploma de Estado Mayor en la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas (ESFAS), no le habrá agradado demasiado.
Leer que lleva "camino de convertirse en la primera General del Ejército" suena a brindis al sol. No lo ha comentado sólo Atenea Digital; también lo ha hecho el resto de la Prensa escrita que he leído.
Como digo, conozco a la Comandante Cañadas, a Mª Gracia, desde que era una niña, y jugaba con mis hijos, de edad similar a la suya, en el patio del bloque de viviendas de Alcalá de Henares, donde su familia (su padre era entonces el Teniente Cañadas) y la mía, vivimos un cierto tiempo.
Recuerdo que en aquellos años en que ha nadie se le pasaba por la cabeza la incorporación de la mujer a las Fuerzas Armadas, Mª Gracia Cañadas contestó en cierta ocasión a quien le preguntó lo que iba a ser de mayor, que ella sería: "Teniente de Artillería, como mi padre" decía.
Y años más tarde lo consiguió. Fue de las primeras mujeres que entraron en la Academia General Militar de Zaragoza, como cadete de primer curso. Fueron años muy duros para aquellas jóvenes que abrieron camino en un mundo, hasta entonces exclusivo de hombres, que incluso miraban con recelo a quienes se habían atrevido a alterar el orden establecido hasta el momento. Tampoco las infraestructuras académicas eran todavía las adecuadas para la mujer, ni la mente de profesores y compañeros estaban preparadas para ello.
Pero lo consiguieron, y Mª Gracia era ya Teniente de Artillería. Gracias a su tesón, permanente esfuerzo y continua formación ha conseguido algo tan importante, como ser la primera mujer que obtiene el Diploma de Estado Mayor, volviendo a abrir caminos para sus compañeras en la milicia.
Pero ella sabe que el camino que tiene por delante va a ser difícil, y que para llegar al generalato hace falta algo más que tiempo. Trabajo duro, un historial impecable, participación en misiones que le alejarán de sus tres hijos, cursos de capacitación, procesos de evaluación y selección, en fin una carrera de obstáculos, conociendo además que "muchos son los llamados y pocos los escogidos".
No creo por tanto que la Comandante Cañadas esté en estos momentos pensando en el tiempo que le queda para ser General. Pero por lo que la conozco, personalmente tengo la confianza de que lo alcanzará, pues pondrá todos los medios y esfuerzos necesarios para ello.
Mi Comandante, enhorabuena por lo que has conseguido. Mucha suerte en el futuro y lo mejor para los tuyos.
José Antonio García González.-General de Ejército.