El Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) compareció en la tarde del martes durante casi tres horas ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados para responder a las denuncias formuladas por el diario "El Mundo" sobre supuestas irregularidades en la utilización de fondos del servicio para fines privados, nepotismo y la situación interna del Centro tras las dimisiones en cadena de una treintena de miembros.
Éstos son los principales puntos de su intervención:
Utilización de fondos públicos
1 - Saiz aportó facturas y documentos que han quedado depositados en la Comisión de Secretos Oficiales, para probar que no ha utilizado dinero público para reformar su vivienda o actividades de caza y pesca en sus viajes oficiales durante los cinco años al frente del CNI. Son las mismas facturas de su comparecencia, el 20 de mayo, ante la Comisión de Defensa, salvo una nueva que refleja el coste de su jornada de pesca en Senegal en julio de 2008. En aquella sesión ningún parlamentario exigió verlas.
2 - Sólo los seis portavoces parlamentarios miembros de la Comisión consultarán las facturas depositadas en el despacho del secretario general del Congreso y bajo su supervisión. Podrán tomar notas, pero no fotocopiarlas. Este mecanismo reduce la posibilidad de que sean analizadas y cotejadas por expertos de cada partido.
Contratación de familiares
3 - No negó haber contratado familiares.
Las filtraciones a "El Mundo"
4 - Asegura que un grupo de la época del general Manglano (Director del entonces CESID en la época de Felipe González) es el autor de las filtraciones como "venganza" al no estar de acuerdo con el modelo de CNI que ha implantado. Pero no explicó en qué consiste su modelo de servicio secreto.
Dimisiones de Directivos
5 - Aseguró que los miembros que han dejado sus funciones -una treintena- no era personal decisivo en la lucha contra ETA, y que se habían marchado por estar en disconformidad con la política antiterrorista del Gobierno.
Utilización del polígrafo
6 - Confirma que ha utilizado el "detector de mentiras" para tratar de identificar a los miembros del servicio que han protagonizado las filtraciones al diario "El Mundo". Subrayó que es una práctica habitual en el CNI que se hace desde antes de su llegada en 2005 y de forma voluntaria.