El Director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, compareció el pasado miércoles 20 de mayo ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados para informar sobre supuestas irregularidades en la utilización de los fondos públicos, a raíz de la polémica generada por las informaciones del diario El Mundo, que citó a agentes del CNI para acusar a Saiz de costear con fondos reservados viajes y mejoras en su vivienda particular.
Sin entrar a valorar las acusaciones publicadas por el citado periódico, que Saiz desmontó en su comparecencia alegando que disponía de facturas en el caso de los trabajos en su domicilio, y de una carta del director del Servicio Secreto mexicano que atestigua que su viaje a Cancún (México) se debió a una reunión con varios Servicios de Inteligencia, lo preocupante es la situación de división interna en la que se encuentra el CNI y que fue reconocida por el propio Saiz ante los parlamentarios.
Destacamos, sobre este último aspecto, los párrafos más señalados de su intervención, que se puede consultar íntegramente en este documento.
- "Tenemos un problema interno que tendremos que resolver. Esto no se resuelve por cuestiones de discrepancia, esto es una cuestión de adhesión al proyecto. Insisto, no todo el personal del centro está dispuesto a trabajar con ahínco, con esmero, con dedicación, como decía al principio, en sus cosas, pero esto, por un sistema de decantación natural, finalmente se va solventando".
- "El problema tiene repercusiones en la imagen. Sí me preocupa que el ciudadano perciba que el servicio de inteligencia español tiene problemas de funcionamiento y que tenga la sensación o que reciba señales de que no va a ser capaz de alcanzar sus objetivos o de cumplir con su misión".
- "Yo creo que no hay servicio de inteligencia que vaya a sobrevivir en un futuro inmediato si realmente no es conocido o no es valorado por los ciudadanos a los que tiene que servir".
- "No queda nada bien el centro después de esta anónima denuncia que sale en los medios de comunicación -naturalmente que no-,
como no queda nada bien la inmensa mayoría de los trabajadores que están dentro y que están muy preocupados y enfadados con estas cosas".