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Brasil, por fin, ya tiene EMACON

Germán Sánchez Arroyo

   miércoles, 01 de septiembre de 2010

Quien haya visitado Río de Janeiro, muy probablemente habrá subido al emblemático Pan de Azúcar cogiendo el teleférico que arranca en la plaza del General Tiburcio. En esa plaza, a menos de cien metros el uno del otro, se encuentran los edificios que albergan la Escola de Comando y Estado Mayor, la Escuela de Guerra Naval y el Instituto Militar de Ingeniería.

¿Me creerán si les digo que en días tan señalados como el de la Independencia del país o el Día de la Bandera, he visto con mis propios ojos cómo se desarrollaban, simultáneamente, a la puerta de cada uno de los tres establecimientos, tres actos militares diferentes? Las voces de mando de cada uno de los comandantes de las respectivas formaciones se mezclaban marciales y sin compás y los himnos que se entonaban al final de cada acto se juntaban, sin armonía, en un fárrago de voces bien dispuestas. De esto no hace más de seis años y no les exagero en absoluto.

Tal vez sea ésta una de las razones por las que el Senado brasileño acaba de aprobar un proyecto de ley que refuerza el control civil sobre las Fuerzas Armadas, crea el Estado Mayor Conjunto (EMCFA) y otorga atribuciones policiales al Ejército en las regiones fronterizas y reservas indígenas.

Por lo que respecta al control civil sobre las Fuerzas Armadas, se trata de una asignatura pendiente en el proceso de normalización democrática del país, tras los años en que el poder fue ejercido por los militares. Sin poder decir que hubiera una represión brutal sobre los grupos guerrilleros de izquierda (la candidata a la presidencia en sustitución de Lula, Dilma Roussef, formaba parte de esos grupos) aún existe recelo entre los militares por la revancha que pudieran tomarse aquellos a quienes "reprimieron" y que hoy, desde el poder, airean periódicamente su voluntad de recuperar unilateralmente la memoria histórica de aquella época. La gran novedad que supone el nuevo proyecto de ley es que los secretarios de estado del Ministerio de Defensa serán elegidos por el correspondiente jefe del Departamento, dejando de ser obligatorio el carácter militar de los escogidos.

Con la creación de un Estado Mayor Conjunto, se pretende unificar las operaciones de los tres ejércitos, creando una estructura de empleo distinta a la orgánica, a la cabeza de la cual se situará un general de ejército, alternado entre las tres fuerzas, que podrá estar en la reserva en el momento de su nombramiento o que pasará a dicha situación, si no lo estuviera, al ser designado para el cargo. Su misión será la de articular, de forma conjunta, la doctrina, los ejercicios y las operaciones del Ejército de Tierra, la Marina y la Fuerza Aérea. El nuevo JEMACON (cargo para el que ya ha sido designado el general del Ejército de Tierra José Carlos de Nardi) será nombrado directamente por el Presidente de la República y tendrá el mismo nivel jerárquico que los Jefes de Estado Mayor de los tres ejércitos. Es importante remarcar que no tiene nada que ver con el JEMAD, que es una figura que existe desde hace tiempo y que no tiene otra misión que la de asesorar al ministro.

Sobre el tercer aspecto que trata el asunto que hoy nos trae, es interesante conocer que la Constitución del país ya otorga la misión de "garantía de la ley el orden" a las Fuerzas Armadas (es muy curioso ver la manera en que los militares pueden, legalmente, asumir el control del orden público en un momento determinado, en cualquiera de los estados de la República). Lo que ahora se sustancia con la nueva ley es bien distinto. Se trata de conferirles estatus de fuerzas de policía en aquellas regiones fronterizas en las que no haya presencia policial y con carácter general, en el conjunto de las Tierras Indígenas de las que hablaba en mi anterior colaboración para Atenea.
Me da la sensación de que tras la entrada en vigor de esta nueva ley, es casi seguro que la imagen que les describía al comienzo no se repetirá más y que en el futuro se podrán contemplar, en todo su esplendor, los actos de los militares brasileños, mezcla espectacular del ritmo innato de ese pueblo y de la melancolía que destilan los sones de los cantos portugueses.

Nueva Ley de Defensa de Brasil
El pasado 25 de agosto, "Dia do Soldado", el presidente de Brasil, Lula da Silva, sancionó la nueva Ley de Defensa de su país. Fruto del profundo proceso de reforma de las Fuerzas Armadas iniciado por Lula desde los albores de su mandato, y consecuencia inmediata de la Estrategia Nacional de Defensa (END) publicada en 2008, esta ley viene a modificar -y potenciar- de modo sustancial las funciones del ministro de Defensa y de su ministerio.

A dicho Ministro se le otorga la plena dirección de los Ejércitos, siendo el intermediario entre el poder político y los mandos militares, responsables de ejecutar las misiones que se les asignen.

Se crea el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCFA), con responsabilidad en el mando operativo de las fuerzas. Por su parte, el cometido de los Ejércitos, que mantienen su estructura orgánica, queda relegado a estar preparados, instruidos y adiestrados para ser empleados como se determine.

El jefe del EMCFA, General do Exercito (mismo empleo que los jefes de los Ejércitos), será nombrado directamente por el ministro de Defensa. Pero la gran novedad es que todos los integrantes del EMCFA también serán designados por el Ministro, cuando hasta la fecha eran los Ejércitos quienes lo hacían. Del mismo modo, los generales serán igualmente nombrados por el Ministro, sin necesidad de que los Ejércitos le eleven una propuesta de candidatos, como venía sucediendo.

La creación del EMCFA tiene como objetivo principal la actuación conjunta e integrada de las Fuerzas Armadas, que hasta ahora actuaban bajo un mando "combinado".

En otro orden de cosas, la ley amplía a la Armada y la Fuerza Aérea las facultades policiales -seguridad pública- de las que ya disponía el Ejército de Tierra, pudiendo realizar registros y arrestos. Otra novedad es que los actos cometidos por personal militar en cumplimiento de sus misiones sólo serán juzgados por tribunales militares.

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