Cuando aún está reciente el último ataque de Al Qaida en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI) - el producido el pasado 8 de marzo contra el cuartel de Tilwa, en el noreste del país y que habría costado la vida de 5 soldados y de tres terroristas aunque estos últimos se vanaglorian de haber producido una veintena larga de víctimas - Níger es tan objetivo como Malí del acoso de los sanguinarios yihadistas salafistas. Junto a ello, un golpe de Estado producido en febrero, la inestabilidad en las zonas Tuareg del norte y el creciente papel de su territorio como zona de paso de droga iberoamericana y asiática hacia los mercados europeos hacen de Níger un país al que hay que prestar la atención que merece.
Desde que en diciembre de 2007 el Enviado Especial del Secretario General de la ONU para Níger, el diplomático canadiense Robert Fowler, y su adjunto Louis Guay, fueran secuestrados en el noreste del país para ser liberados en abril de 2008 tras arduas negociaciones y pago de rescate, Níger no ha parado de sufrir sobresaltos que se añaden a su compleja vida cotidiana como Estado saheliano pobre pero a la vez dotado de importantes recursos naturales. En enero de este año otro cuartel era atacado por AQMI, el de Tlemss, produciéndose 8 muertos en la acción terrorista, y poco antes, en diciembre, cuatro turistas saudíes habían sido asesinados por el mismo grupo cerca de la frontera con Malí al resistirse a un secuestro. Todo ello ha llevado a las autoridades de Niamey a participar activamente en la reunión de Ministros de Asuntos Exteriores "ad hoc" convocada en Argel el pasado 16 de marzo para aproximar posiciones frente a la ofensiva de AQMI entre la propia Argelia, Burkina Faso, Libia, Malí, Mauritania y Níger.
Esta ministerial de Argel permitía por otro lado al nuevo régimen de Níger surgido del golpe de Estado liderado el 18 de febrero por el Consejo Militar que derrocó al Presidente Mamadu Tandja y puso al frente del país al Coronel Salou Djibo hacerse aceptar entre sus vecinos. En esa línea, el 7 de marzo el Coronel nigerino Ahmed Mohamed llegaba a Argel para lograr de las autoridades argelinas el reconocimiento para el nuevo régimen en nombre del Consejo Supremo para la Restauración de la Democracia (CSRD) en Níger, teniendo en cuenta que Argelia había rechazado en su momento y con firmeza el susodicho golpe apelando a la doctrina de la Unión Africana (UA) que rechaza cualquier obtención del poder por métodos no democráticos. Las autoridades "de facto" se han comprometido con sus socios africanos a restaurar la democracia en un período no superior a seis meses, y tanto la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO) como la UA están haciendo un seguimiento constante de la situación en Niamey. Sin ir más lejos, el 11 de marzo el Consejo de Paz y Seguridad de la UA escuchaba en su 220ª reunión al Comisario africano de Paz y Seguridad, el Embajador Ramtane Lamanra, su informe al respecto, y el 3 de marzo la UA había designado a petición de la Cumbre de la CEDEAO al Profesor Albert Tevoedejre, de Benín, como Enviado Especial de la Unión para Níger.
Junto a la inestabilidad política y económica hay otro factor que hace de Níger un objetivo extremadamente atractivo para los terroristas de AQMI: su papel presente y futuro como productor de recursos naturales estratégicos. Junto a su papel como país de tránsito en el gran proyecto de gasoducto que llevará previsiblemente gas natural nigeriano a través de su territorio y del argelino hasta la costa mediterránea, Níger es un gran productor mundial de uranio. Esto último que, como se recordará, le valió el ser citado como posible origen del supuesto plan iraquí de abastecimiento de uranio en los meses previos al comienzo de la Tercera Guerra del Golfo (2003), es hoy central en la estrategia presente y futura de Niamey. En las minas de Arlit y Akouta se produjeron en 2008 hasta 3.032 toneladas de uranio, producción que no hará sino crecer con la reciente apertura de la mina de Imouraren. Esta última, explotada desde 2009 por la compañía francesa AREVA, podría convertirse en la segunda en capacidad del mundo y permitir a Níger escalar peldaños en el ranking de productores del cada vez más preciado mineral estratégico en el que pugnan bien por mantenerse o bien por resituarse Australia, Canadá y, emergiendo deprisa, también Kazajstán. La francesa AREVA, que mira también con interés la posibilidad de extraer uranio en el Tibesti chadiano, planea trasladar en un futuro próximo el metal extraído en Níger a través de Argelia y no como hasta ahora por Malí y Senegal hasta el Atlántico. Si desde hace años Al Qaida ha hecho su promesa de atacar a los productores de hidrocarburos - recordemos aquí de nuevo el proyectado gasoducto Nigeria-Níger-Argelia - porque contribuyen a reforzar el mundo desviado del Islam que dice combatir, tanto o más intentará hacer con respecto a los productores de uranio y más en un mundo que recupera rápidamente el interés por el átomo.
* Carlos Echeverría es Doctor en Ciencias Políticas y Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y Profesor de Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED
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