Hace unos días, el proceso de paz entre palestinos e israelíes parecía volver a la luz gracias al anuncio de posibles negociaciones de paz indirectas entre ambos. Sin embargo, ayer noche después de una sesión extraordinaria de la Liga Árabe, el secretario general de la Liga Árabe, Amr Moussa anunció que el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, no entrará en conversaciones de paz indirectas con Israel. "El presidente palestino ha decidido que no tiene intención de entrar en negociaciones en este momento", dijo Moussa en una conferencia de prensa en El Cairo.
La principal razón de rechazo a las negociaciones son los planes de Israel de construir otras nuevas 1600 viviendas en el barrio de Ramat Shlomo, en Jerusalén Este. La decisión israelí, que fue dada a conocer este martes por el ministro de interior, Eli Shay, ha causado un gran desencanto en la sociedad palestina y en los países árabes quienes ayer dieron respaldo completo a la retirada palestina de las negociaciones.
La Autoridad Palestina y la Liga Árabe no han sido los únicos en criticar el plan israelí, ayer mismo, el vicepresidente de los Estados Unidos, Joe Biden, de visita oficial en Ramallah, criticó duramente el plan. Por su parte, el secretario del gobierno de Benjamin Netanayhu, Zvi Hauser, en una entrevista con los medios locales israelíes, criticó duramente el plan de construcción anunciado por el ministro Eli Shay durante la visita de Biden. Se remitió al acto como un "error vergonzoso que no debe volver a repetirse". El ministro de bienestar israelí, Isaac Herzog, también criticó duramente la decisión y la tacho de poco inteligente y poco apropiada de anunciar durante la visita de Biden.
El vicepresidente de los Estados Unidos, ante el remolino diplomático que el plan de construcción ha creado, ha declarado su intención de realizar un discurso en Tel Aviv para intentar llegar directamente al público israelí. Según un portavoz de Biden, su discurso se focalizará en el compromiso de los Estados Unidos con la seguridad de Israel, en el programa nuclear de Irán y en el proceso de paz. Sin embargo, aún queda por ver si sus planes se verán alterados a lo largo del día. Desde la llegada de Biden a Israel, coincidiendo con el anuncio de la construcción de más viviendas, Biden ha ido modificando sus planes oficiales y ayer llegó 90 minutos tarde a su cena con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La polémica suscitada esta semana por la construcción de viviendas israelíes en Jerusalén complica todavía más la situación y los planes de la administración Obama en la zona, quién podría ver como se cancelan definitivamente las negociaciones de paz aún no habiendo sido iniciadas.

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