Las líneas que anteceden son el resumen de una conferencia dictada por el vicepresidente estadounidense Joe Biden, en la National Defense University el 22 de febrero, en la que definió los planes de seguridad nuclear y de no proliferación de la Administración Obama, ante una importante audiencia de líderes políticos y militares, entre la que se encontraba el consejero de seguridad nacional, general James Jones, y el Secretario de Defensa Robert Gates.
El vicepresidente señaló que la Quadrennial Defense Review y la Ballistic Missile Defense Review, publicadas recientemente por el Secretario Gates. Instan a seguir fortaleciendo las fuerzas convencionales, con capacidades tales como un escudo de defensa antimisiles adaptable, y cabezas convencionales que puedan alcanzar cualquier lugar del mundo.
Con estas modernas posibilidades, incluso con grandes reducciones nucleares, seguiremos siendo innegablemente fuertes y en posición de defender nuestros intereses contra todos nuestros enemigos afirmó Biden, quien prosiguió su disertación señalando que hasta entonces tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos para mantener nuestro arsenal y estar seguros de que es fiable. A la vanguardia de este trabajo, junto con nuestros ejércitos están nuestros laboratorios nucleares.
En ese sentido dejó entrever claramente que la Administración Obama ha propuesto el gasto de 7.000 millones de dólares para invertir la actual tendencia decreciente de los presupuestos del gasto para el mantenimiento de los inventarios nucleares de la nación, que se están convirtiendo según Biden en un problema nacional.
En otro momento de su intervención el vicepresidente Biden anunció que el Gobierno ha revisado su actual postura sobre los asuntos y conceptos nucleares llegando a lograr un consenso amplio y profundo y a una nueva posición respecto al fortalecimiento del Tratado de No Proliferación Nuclear, con una oferta básica en la que las potencias nucleares quieran desarmarse y que las no nucleares no adquirirán tales armas, a la vez que tengan acceso a la tecnología nuclear civil. Propuesta que próximamente será enviada al Congreso.
Esta nueva postura se apoya en que 42 años después de la firma inicial del Tratado, actualmente el consenso se desvanece entre los líderes mundiales en cuanto a su vigencia y es el momento de que reforcemos este consenso y de que fortalezcamos este Tratado para el futuro apostilló Joe Biden.
Por otra parte, según manifestó el vicepresidente, la Administración estadounidense va a proponer aumentar las sanciones contra naciones como Irán y Corea del Norte por intentar hacerse con armas nucleares y que se detenga la producción de materiales fisibles que se puedan usar para producir armas nucleares, aunque reconoció que no será fácil.
En su parlamento Biden dijo que como tercera parte de la agenda de no proliferación nuclear que el Gobierno de Obama se contempla una prohibición total de pruebas nucleares con el objeto evitar que las naciones emergentes perfeccionen sus arsenales y que otros lleguen a tenerlas.
Aunque es muy fácil reconocer la amenaza que representa el terrorismo nuclear, las políticas de no proliferación son hoy tan importantes como lo fueron durante la guerra fría -dijo Biden- pero no debemos subestimar la forma en que la proliferación de un estado puede llegar a desestabilizar a una región entera, regiones que son críticas para nosotros y nuestra seguridad y que pueden mover a sus vecinos a creer que ellos tienen que hacerse también con armas nucleares .
Hablando del Tratado de Prohibición de Pruebas Nucleares (Nuclear Test-Ban Treaty) dijo que confiaba totalmente en que todas las preocupaciones que surgen sobre el Tratado se hayan considerado y tratado, incluyendo a las que se refieren a la verificación de nuestro propio arsenal.
El vicepresidente Biden dio a conocer que en abril próximo el presidente Obama convocará una conferencia de seguridad nacional para tratar sobre la eliminación de la "basura nuclear" en cuatro años y que un mes después, en mayo, quiere programar otro encuentro para la revisión del Tratado de No Proliferación.
Como colofón a su conferencia el vicepresidente Biden hizo una consideración de orden moral al afirmar que como única nación que ha usado las armas nucleares y como firme proponente de la no proliferación "os Estados Unidos han personificado una desnuda pero inevitable contradicción, el horror de un conflicto nuclear hace que sea improbable que ocurra, pero la mera existencia de armas nucleares deja a la raza humana al borde de la autodestrucción, particularmente si las armas caen en las manos equivocadas.
Finalmente se dirigió a los presentes con una .alusión al sentimiento y orgullo nacional diciéndoles que la imponente fuerza a nuestra disposición debe ser compensada siempre por el peso de nuestra responsabilidad compartida. Cada día, muchos de vosotros. colaboran a llevar esa carga con profesionalidad, coraje y elegancia. Juntos, lideraremos este mundo hacia otro que descanse menos, y que no descanse, en las armas nucleares.

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