Yolanda Ríos, Encargada de Negocios de la Embajada de Honduras en España, ha declarado, en manifestaciones exclusivas a Atenea Digital, que una vez que el ganador de las elecciones pasadas Porfirio Lobo Sosa, ha asumido oficialmente, el 27 de enero, la Presidencia de la República de Honduras, su Gobierno deberá hacer frente al deterioro económico y social y, por tanto, al auge de, su principal consecuencia, la delincuencia en las calles, provocado por la crisis política, "que no olvidemos, se ha prolongado durante siete meses y aún se desconoce su final".
Pese a vislumbrar la posibilidad de un ambiente conflictivo o de revuelta social en el país y ante la normalización que se cree existe en el país iberoamericano, la Resistencia teme que, a partir de ahora, vayan a padecer la continuidad de un régimen golpista que tratará de profundizar en el modelo neoliberal, por lo que la diplomática hondureña, exaltó el talante pacífico del pueblo hondureño que se ha estado manifestado en la calle de manera serena. "Creo que la Resistencia contra el golpe de estado ha salido fortalecida de esta terrible experiencia y seguirá luchando para lograr la creación de una Asamblea que garantice una auténtica democracia, justa y social".
Por lo visto, en este ambiente de persecución y control, el Frente Nacional de Resistencia Popular se está preparando para vigorizarse en su lucha y así conseguir la creación de una Asamblea Nacional Constituyente. Lo ideal, para la máxima autoridad hondureña en España, sería que de todo este proceso surgiera una tercera fuerza político-social que represente una alternativa sólida frente al viciado sistema bipartidista, que mayoritariamente, apoyó el golpe de estado.
Así las cosas, si el nuevo Presidente Porfirio Lobo quiere normalizar las relaciones con la comunidad internacional y, especialmente, con la OEA y países como España, Argentina, Brasil, la ALBA y otros muchos, que siempre han mantenida una postura de rechazo al golpe de estado, tendrá que ofrecer claros signos de que su Gobierno, aparte de servir para pasar página de la crisis, tendrá que mantenerse no muy próximo a las élites golpistas.
Sobre el mencionado Acuerdo de la Reconciliación y Fortalecimiento de la Democracia en Honduras, Yolanda Ríos explicó que tras el fracasado "Diálogo Guaymuras-Acuerdo Tegucigalpa-San José", en primer lugar se contempla la creación de un gobierno de unidad y reconciliación nacional para fortalecer la democracia, integrado por representantes de los distintos partidos políticos y organizaciones sociales, reconocidos por su capacidad y voluntad para dialogar. Estos representantes ocuparían las Secretarías y Subsecretarías, así como otras dependencias del Estado y funcionaría sobre la base del Presupuesto General aprobado por el Congreso Nacional para el ejercicio fiscal 2009.
Por su parte, la secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE, Elena Valenciano, declaró, en la tarde de ayer, que la decisión del Gobierno español de enviar al encargado de negocios de nuestra embajada a la toma de posesión del presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, "está en consonancia con los países de nuestro entorno", según se informó a la prensa internacional ubicada en la capital española a través de un breve comunicado.
Valenciano se refirió a la respuesta unánime de la Unión Europea, que estableció que lo más conveniente es no enviar a ninguna representación oficial. "Algunas democracias en Latinoamérica son todavía frágiles y debemos enviar un mensaje claro contra las acciones golpistas. La decisión de los Estados miembros de la Unión y de la mayoría de países latinoamericanos de no enviar una representación de alto nivel a Honduras es una respuesta coherente y rotunda con los valores constitucionales y democráticos".
La dirigente socialista se mostró favorable a esperar a que Porfirio Lobo haya asumido sus funciones y a que Manuel Zelaya abandone la embajada brasileña. "Una vez que se hayan producido estos acontecimientos será el momento de analizar la situación, lo contrario se podría interpretar como una aceptación de un acto intolerable. Nuestra voluntad es trabajar para que se restablezca y consolide la democracia en Honduras lo antes posible", reiterando que ésta es la posición que defienden la Unión Europea y la Organización de Estados Americanos (OEA).

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