En el siglo XXI, la seguridad de los países dependerá en mayor medida de sus recursos naturales, lo que se recoge en un nuevo concepto que los expertos vienen acuñando como "seguridad natural". Esto ha sido presentado por Sharon Burke, del Center for a New American Security (CNAS), un think tank de Washington ligado estrechamente a la actual administración estadounidense.
 |
Sharon Burke/ ©cnas.org |
¿Qué es la seguridad natural?
La seguridad natural estudia las implicaciones y consecuencias a largo plazo que tiene en la seguridad nacional los recursos naturales. Elementos como la energía, minerales, agua, tierra, cambio climático, biodiversidad, entre otros, forman parte de dicho concepto.
Concepto que según el estudio realizado por el think tank CNAS será esencial en las próximas décadas.
Ya en abril de 1970, en la revista Foreign Affairs, George Kennan apuntaba que la superpoblación, la explotación de los recursos naturales y la mecanización, entre otros, estaban ligados a la seguridad del planeta. Y más recientemente, el actual secretario de defensa, Robert Gates, ha señalado que "en los próximos 20 años se acentuará la presión como consecuencia de la población, energía, clima, economía, medio ambiente, etc., que combinados y en un contexto de privación y escasez podrían causar inestabilidad".
En el caso específico de Estados Unidos, se señala que este país presenta una gran debilidad geopolítica en su dependencia con respecto al petróleo. Por ejemplo, suele pasarse por alto que los militares y el ejército de los Estados Unidos es un gran consumidor de hidrocarburos. En dicho contexto, las soluciones o alternativas presentadas, como por ejemplo la utilización de un mayor uso del carbón, ya que Estados Unidos tiene gran cantidad de este recurso natural, tendría unas consecuencias medioambientales desastrosas.
De igual modo, la utilización del ethanol-maíz tiene consecuencias en los precios mundiales de alimentos, lo que ha provocado disturbios en unos 40 países en estos tres últimos años. La utilización de los vehículos eléctricos híbridos depende de los minerales como el litio, que únicamente puede encontrarse en unos pocos países como Bolivia, que tiene el 50% de las reservas mundiales conocidas. Los paneles solares fotovoltaicos requieren de una gama de materiales y minerales, como el galio, para los que Estados Unidos tiene un 99% dependencia del exterior. Curiosamente, China provee con un 40% del galio de consumo que utiliza Estados Unidos, desconociéndose exactamente estadísticas de las reservas mundiales de galio.
La especial atención con la que los militares y expertos civiles de Estados Unidos están estudiando el concepto de seguridad natural debiera ser un ejemplo para el resto de países. Las palabras del General George Patton todavía siguen resonando en los pasillos del Pentágono cuando se recuerda lo que escribió a su mujer durante la II Guerra Mundial: "si pudiera robar un poco de gas, podría ganar esta guerra".

Artículos relacionados
La toma de Inteligencia en Afganistán no es eficaz
El atentado frustrado de Detroit enciende las alarmas en Estados Unidos
El Jefe del Estado Mayor Conjunto de EEUU fija los objetivos estratégicos para 2010