Las elecciones en Bolivia del 6 de diciembre han destacado de nuevo el sólido respaldo con el que cuenta Evo Morales y su partido Movimiento al Socialismo (MAS). El presidente boliviano ha podido ser reelecto, de acuerdo a la nueva Constitución aprobada en febrero de 2009. En esta ocasión ha logrado superar el apoyo de las primeras elecciones de 2005, en las que obtuvo el 55% de los votos. Ahora renovará su cargo con más del 62% de los votantes.
A estos resultados, han de sumarse el apoyo recibido por el MAS en las elecciones legislativas que tuvieron lugar en el mismo día. En este caso también se han superado los resultados de la legislatura anterior, ya que el partido gobernante ha obtenido la mayoría de los dos tercios en la primera Asamblea Plurinacional. Con ello, queda asegurado el control de las principales instituciones del Estado. Un factor que facilita el proceso de cambio que ya ha iniciado el gobierno boliviano en el período anterior. Cambios que están dirigidos a llevar a cabo, según el propio Evo Morales, una "revolución" que garantice una "auténtica democracia", basada en las necesidades y deseos del pueblo.
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| Presidente Lula acompaña la toma de posesión de Evo Morales/ wiki.org |
Esta interpretación de la voluntad del pueblo es uno de los éxitos que explican estos espectaculares resultados electorales, ya que sectores históricamente marginados se encuentran representados. Esto pese a cuatro años de gobierno, con el desgaste que implica y una fuerte inestabilidad política. El enfrentamiento de los departamentos del Oriente, la llamada media luna, con el gobierno, quien cuenta con el apoyo de los departamentos occidentales, ha llegado a colapsar el Estado por momentos.
Bajo la configuración de un Estado plurinacional, según la nueva Constitución, se pretende gobernar de acuerdo a la voz de los sectores sociales mas desfavorecidos. En este caso la población indígena, grupo al que pertenece el presidente, ha adquirido un destacado protagonismo. Sin embargo no es el apoyo gubernamental. Evo Morales ha contado desde un principio con la clase media y éste es otro de los factores que explica su éxito. También la mejoría de los resultados electorales en Oriente se debe a este afán incluyente, llegando a negociar con viejos enemigos, incluso con grupos de ultraderecha.
Sin embargo estos apoyos tan dispares, si bien son imprescindibles para la victoria electoral quizás supongan ciertos dilemas e incluso contradicciones ante la necesidad de satisfacer a todos. De hecho este talante conciliador, que tan buenos resultados electorales ha proporcionado, podría ser un obstáculo para lograr la "profundización" de la revolución en marcha, principal objetivo anunciado por el presidente.

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