El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla pidió a los gobernantes iberoamericanos, en la XIX Cumbre en Estoril, que América Latina y el Caribe sea un territorio libre de bases militares extranjeras, así como de actos terroristas.
En este mismo sentido, el máximo representante de la delegación cubana en Portugal reclamó el cierre de la base de Guantánamo, definida como "un campo de tortura allí instalado", así como la devolución del territorio.
Para la delegación caribeña, Iberoamerica y el Caribe ha de ser una Región libre del terrorismo, especialmente Cuba, que, bajo su óptica, "ha sido durante medio siglo, víctima del flagelo terrorista desde los EE.UU." Asimismo, se atrevió en semejante plataforma y a modo de homenaje, hacer una breve alusión a la liberación de los cinco presos en cárceles de Miami, "por tratar de impedir con sus acciones que Cuba y Norteamérica se cobren nuevas vidas humanas".
Así mismo, Bruno Rodríguez exigió no reconocer al gobierno "espurio" que de las elecciones hondureñas acaba de emerger tras los comicios del pasado 29 de noviembre; elecciones estimadas por las autoridades cubanas como ilegítimas, que traicionan los principios de la paz, democracia y justicia. "Tenemos la profunda convicción que el pueblo de Honduras, con su lucha, dirá la última palabra", señaló.
A la hora de finalizar su intervención, Rodríguez Parrilla quiso hacer una valoración sobre la realidad en Iberoamerica y el Caribe, que reclaman el derecho de sus pueblos a construir un futuro en el que la innovación y el conocimiento sean fuente de virtud y no, de instrumentos de guerra.

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