Leo con sorpresa, que se convierte después en estupor, el siguiente titular de un artículo publicado el sábado 14 de Noviembre en el diario ABC:
"El PP aragonés pide una compensación por la presencia del Ejército en la región"
Es decir: La Comunidad Autónoma de Aragón necesita más dinero (todavía) y lo que se le ocurre es solicitar del Estado, es decir de Ud. y de mí, de todos los contribuyentes que somos los que pagamos, compensaciones económicas por albergar instalaciones militares en Aragón.
Aragón, desde hace muchos años, es una de las zonas de España con mayor presencia militar, tanto en cantidad de instalaciones como en la calidad de ellas.
Zaragoza alberga desde 1927 la Academia General Militar, donde se forman los Oficiales del Ejército de Tierra español; la Brigada de Caballería; una Agrupación de Apoyo Logístico y otra de Sanidad; el Centro de Adiestramiento de San Gregorio y el Campo de Maniobras del mismo nombre, uno de los mejores de Europa. El Comandante Militar de Zaragoza y Soria, jefe de la Fuerza Logística Terrestre nº 2, ocupa las instalaciones de la antigua Capitanía General de Aragón. Tambien en Zaragoza, aunque la noticia de prensa no lo dice, están instaladas Unidades muy importantes del Ejército del Aire.
Además, en Jaca y Candanchú, en el Pirineo aragonés, despliegan las instalaciones de la Escuela Militar de Montaña. Y en Huesca y Jaca, las de la Jefatura de Tropas de Montaña, heredera, por transformación, de la Brigada de Montaña.
Calatayud acogió con satisfacción a la Escuela de Logística del Ejército, como antes lo hizo con el Instituto Politécnico del Ejército nº 2.
Según datos facilitados por el autor del artículo que comento, "en todo Aragón hay 9000 militares repartidos en los distintos Centros castrenses, que además dan trabajo a más de 1700 civiles. En total, unos 11000 empleos". Sigo citando:"Un estudio de la Fundación de la Economía Aragonesa calculó hace ya varios años que, además de las rentas por salarios, las distintas instalaciones militares realizan compras y contratan servicios a empresas y profesionales de la región por más de 60 millones de euros al año". Pero no debe ser suficiente.
Tradicionalmente, la Chunta Aragonesista (CHA), partido nacionalista de izquierdas, ha defendido que el Estado debía resarcir a Aragón por tener en su territorio este tipo de centros y campos de maniobras.
Pero lo que resulta más extraño es que el PP de Aragón, que ha defendido siempre, por lo menos hasta ahora, el impacto socioeconómico positivo de la presencia militar en Aragón, se descuelga ahora con una serie de preguntas en el Congreso, en las que reclama al Estado que pague por la servidumbre que supone tener en Aragón instalaciones militares. Pero como dijo alguien, en la política encontramos extraños compañeros de cama.
Como aragonés de nacimiento y como militar, esta noticia me ha causado un enorme desagrado. Parece que en vez de instalaciones de las Fuerzas Armadas españolas se esté hablando de cementerios de recursos tóxicos o nucleares, o de vertederos de basura, por los que se reclaman compensaciones por los riesgos y las molestias ocasionadas.
Aunque estoy convencido que esta postura no coincide con la opinión que del Ejército tienen los ciudadanos. Además explica parcialmente los resultados de las encuestas de opinión, en la que los españoles sitúan a las Fuerzas Armadas como la institución más valorada, y en cambio, a los partidos políticos en puestos bastante retrasados.

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